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11/05/2018
Las manos sobre la ciudad
01/06/2018
FICHA TÉCNICA
Título original “The Straight Story”
Año 1999
Duración 111 min.
País Estados Unidos
Dirección David Lynch
Guión John Roach, Mary Sweeney
Música Angelo Badalamenti
Fotografía Freddie Francis
Reparto: Richard Farnsworth, Sissy Spacek, Harry Dean Stanton, Everett McGill,
John Farley, Jane Galloway Heitz, Dan Flannery, Kevin P. Farley, Wiley Harker,
Tracey Maloney
Productora Coproducción Estados Unidos-Francia; Studiocanal, Les Films Alain
Sarde, The Picture Factory, Film4 Productions, Asymetrical Production, Ciby Género Drama | Vejez. Road Movie. Basado en hechos reales. Película de culto.
Cine independiente USA
Sinopsis:
Alvin Straight (Richard Farnsworth) es un achacoso anciano que vive en Iowa con una hija discapacitada (Sissy Spacek). Además de sufrir un enfisema y pérdida de visión, tiene graves problemas de cadera que casi le impiden permanecer de pie. Cuando recibe la noticia de que su hermano Lyle (Stanton), con el que está enemistado desde hace diez años, ha sufrido un infarto, a pesar de su precario estado de salud, decide ir a verlo a Wisconsin. Para ello tendrá que recorrer unos 500 kilómetros, y lo hace en el único medio de transporte del que dispone: una máquina cortacésped. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "UNA HISTORIA VERDADERA"
“Un regalo impagable a los espectadores y a la historia del cine”, Carlos Boyero.
Basada en un hecho real, “Una historia verdadera”, es una película de una sencillez, ternura y calado humano como pocas he visto. Nominada y/o ganadora de numerosos premios internacionales asombró a la crítica por, entre otras cosas, a quién se debía su dirección: el complejo y, rara vez convencional, David Lynch.
Este realizador toma la ancianidad de Alvin y la eleva a categoría de la sabiduría que se encuentra en la senectud.
La decisión de Alvin de ir a encontrarse con el hermano del que se ha separado hace años por discusiones entre ambos, podría parecer un “bonito cuento” de viejos. No lo es. Es la búsqueda de la reconciliación con la vida. Es el “poner las cosas en su sitio” al final de una existencia. Y una vida como viaje que tiene una meta final: mirar las estrellas en paz junto con alguien a quien se ha querido, su hermano.
Y este viaje se hace de una forma lenta y parsimoniosa (la máquina corta césped es el vehículo). Y, en el mismo, hay encuentros con personas que aprenden de Alvin (el viaje como aprendizaje), que gozan de la sabiduría de este personaje viejo y achacoso que representa, en muchos casos, valores opuestos a la sociedad actual.
Todo ello Lynch lo refleja en su película, de una forma sencilla pero profundamente humana a la vez.
Junto con esta película, quizás sea “El hombre elefante” la que sigue una línea huma¬nística y con historia real.
El realizador de la famosa serie “Twin Peaks” y de inquietantes filmes como “Cabeza borradora”, “Carretera perdida”, “Mulholland Drive”, se sirve, en esta ocasión también de la música de A. Baladamenti -suya es la sintonía que pronto se popularizó en “Twin Peaks”- y de la fotografía de Freddie Francis. La música, con cierta inspiración “country” y la sencillez de la fotografía, contribuyen al clima que tan acertadamente crea Lynch además de contar con unos actores tan creíbles como cercanos.
DEDIQUEMOS UNA PEQUEÑA RESEÑA A RICHARD FRANSWORTH
Actor secundario en numerosas películas (trabajó prácticamente como extra, sin aparecer en los títulos de crédito muchas veces), comenzó en 1963 a disfrutar de algún papel de cierta importancia. Fue nominado al Óscar en dos ocasiones: la primera por su actua¬ción en “Llega un jinete libre y salvaje” (1978) y en esta “Historia verdadera”.
No le gustaban los guiones en los que hubiera violencia o “palabrotas” (desde luego no hubiera trabajado nunca con Scorsese, creo yo) y Lynch le tuvo que convencer de que esta película no contendría ninguna de las dos cosas. El guión le gustó y nos regaló un trabajo memorable.
Murió a los 80 años disparándose un tiro una vez que le fuera diagnosticado un cáncer en estado terminal.
RAFA LÓPEZ-CHAPÍ