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FICHA TÉCNICA
Título original "A History of Violence"
Año 2005
Duración 97 min.
País Estados Unidos
Dirección David Cronenberg
Guión: Josh Olson (Novela gráfica: John Wagner, Vince Locke)
Música Howard Shore
Fotografía Peter Suschitzky
Reparto: Viggo Mortensen, Maria Bello, William Hurt, Ed Harris, Ashton Holmes,
Heidi Hayes, Stephen McHattie, Greg Bryk, Peter MacNeill, Kyle Schmid, Gerry
Quigley, Aidan Devine, Sumela Kay, Bill MacDonald, Ian Matthews, Deborah
Drakeford, Reilly, R.D.Reid, Jason Barbeck, Bruce Beaton, Morgan Kelly, Shawn
Campbell, Don Allison, April Mullen, Brendan Connor, Neven Pajkic.
Productora: New Line Cinema, BenderSpink
Género: Thriller. Drama | Mafia. Cómic. Vida rural (Norteamérica). Crimen
Sinopsis:
Tom Stall (Viggo Mortensen) vive tranquilamente con su mujer (Maria Bello) y su hijo en un pequeño pueblo de Indiana, donde casi nunca pasa nada. Pero un día, tras evitar un robo en su restaurante, no sólo es considerado un héroe por todos sino que además atrae la atención de los medios de comunicación. En estas circunstancias, recibe la extraña visita de alguien que asegura conocer su pasado. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "UNA HISTORIA DE VIOLENCIA"
En el caso de la película de hoy, "Una historia de violencia", su director, David Cronenberg, cuenta que él no supo hasta el final de la fase de su trabajo con el guiónista que la historia estaba inspirada en un cómic, y pensaba que era original de su autor, Josh Olson. Pero cuando lo supo, en ningún momento trató de trasponer el cómic a la pantalla.
Yo tomé conciencia del poder de las imágenes y de los temas del gusto de David Cronenberg, viendo "Inseparables", un relato tenebroso y enfermizo que se basaba en una historia real en la que, al parecer, los hermanos Marcus, gemelos, ambos ginecólogos centrados en el tratamiento de la fertilidad, adictos a las drogas, fueron encontrados muertos el año 1975 por la policía en el suelo de su apartamento y rodeados de basura. Ese es el tipo de cine que a Cronenberg le interesa, del que se ha dicho que: "explora los miedos humanos ante la transformación física y la corrupción". Pero también es el director de "Promesas del este", la magnífica película sobre el poder de una familia mafiosa rusa en Londres.
Cronenberg acude al plató sin una idea preestablecida de cómo va a rodar la escena. Ensaya con los actores en el decorado permitiendo que se sientan cómodos con sus personajes, sus frases, su ropa, los objetos que les rodean y el lugar donde tienen que moverse. Y, de acuerdo con eso, establece los tiros de cámara.
Hablemos ahora un poco de los actores:
Viggo Mortensen es el protagonista. Comenzó su carrera interpretando a un granjero amish en la película "Único testigo". Luego vinieron "Extraño vínculo de sangre", "Atrapado por su pasado", "Un crimen perfecto", "Retrato de una dama" o "La pistola de mi hermano", rodada en España. Pero no fue hasta 1997 cuando le llegó su gran oportunidad con la trilogía "El Señor de los Anillos". Después vinieron "Océanos de fuego", "Alatriste", "Promesas del este", "Appaloosa", "La carretera", "Un método peligroso" y "Las dos caras de enero".
En cuando a María Bello, la protagonista, la serie "Urgencias" le dio la popularidad. Con su imagen de rubia, culta y sofisticada, ha logrado cautivar a los espectadores con sus numerosos y variados papeles en películas como "The Cooler", "Gracias por fumar", "La quinta ola", "Max Steel", "En tercera persona", o "Prisioneros", película que recomiendo.
Ed Harris, siempre es un actor inquietante. Su carrera subió a partir de la película "Elegidos para la gloria". Después le hemos visto en "Glengarry Glen Ross", "La Tapadera, "El Show De Truman", "Poder absoluto" o "Las horas". Ha dirigido al menos dos películas: "Pollock" (biografía del pintor) y "Apaloosa"
William Hurt, tiene tres películas que marcan su carrera: "Fuego en el cuerpo", "Reencuentro" y "Gorky Park". Luego vinieron "El beso de la mujer araña" (Óscar al mejor actor y premio de interpretación en el festival de Cannes), "Al filo de la noticia" y "El turista accidental".
Hay dos preguntas que se hacían tanto Maria Bello como William Hurt cuando rodaron la película: "¿Es posible llegar a conocer de verdad a otra persona? ¿Es posible cambiar lo que eres?". Ambas preguntas quedan para el coloquio.
PARA EL COLOQUIO
¿Y qué va a pasar a partir de ahora, cuando hemos visto acabar la película? ¿O es que se pueden tener a la vez dos vidas distintas, como al parecer las tenían los que ahora están investigados en este país?
Pero volviendo atrás, hay un momento en la película en la que el personaje de Viggo Mortensen le dice a su mujer, María Bello: "Soy el cabrón con más suerte del mundo". Y ella le contesta: "Eres el hombre más bueno que he conocido". O cuando le dice a su hija pequeña, para que salga de un mal sueño: "Los monstruos no vuelven". Y él está en esa habitación.
Lo que parece, después de la primera escena, prometer un thriller de psicópatas criminales nos lleva a una familia feliz: padres, hijos, vecinos, todo perfecto. Y de pronto vuelve el pasado, ese pasado que está siempre ahí agazapado, como el de Rita Barberá o el de Rato. ¿Se puede evitar enterrarlo como se hace con un muerto?
¿Y cómo puede afectar a los más jóvenes, siguiendo las enseñanzas del padre?: "Yo a porrazos, pero tú a tiros", le recrimina el hijo.
Toda la película tiene un aire de western, como de Ford. Y una violencia que recuerda la de "Perros de paja", de Peckinpah, o el "Sin perdón" de Clint Eastwood.
¡Cómo es el hermano que interpreta William Hurt! Un hortera hasta en su manera de hablar, que aquí, con el doblaje, nos hemos perdido.
El director dice en una entrevista que los mafiosos son así, que seguían el ejemplo de las grandes familias de Filadelfia, aquellas que habían construido inmensas fortunas en el sector de la madera, el carbón o el acero, pero carecían de educación y mandaban construir arquitecturas copiando un lugar histórico, un poco a lo Disneylandia. Y que esos nuevos ricos, ya fuesen gánsteres o industriales, tenían el mismo estilo de vida. Se me ocurre, siguiendo con el símil, la casa de Granados en Valdemoro.
Durante la presentación de la película en el festival de Cannes, un periodista le dijo a Cronenberg que le había sorprendido negativamente cómo la gente aplaudía entusiasmada tras las escenas violentas. Y el realizador contestó que ésa era justo la respuesta que él buscaba cuando las filmó. Y recordaba una frase de George W. Bush cuando decía aquello de: "Quiero a Bin Laden vivo o muerto", como si estuviera en un western.
Cronenberg afirma que buscaba una violencia verdadera y brutal, como en una pelea callejera. Algo bastante tosco, muy sangriento y nada bonito.
En el guión original no había escenas sexuales y los dos hombres no eran hermanos. Eso lo añadió Cronenberg, porque pensaba que le daba más verosimilitud a la historia.
Las dos situaciones en las que los personajes de Mortensen y Maria Bello se relacionan sexualmente, aportan información. De la normalidad de una pareja que se quiere (con ese juego de amor adolescente), al cambio que se produce en la segunda escena, cuando la mujer se da cuenta de que Tom no es el hombre que ella creía que era. Sin la anterior escena, ésta no resultaría tan convincente.
Cronenberg considera que en los actos violentos suele haber excitación sexual, y que el sexo es en esencia un acto violento consentido por las dos partes. Y que refleja una lucha de poder entre el hombre y la mujer. Ojo al final de la escena, a cómo termina cada uno.
"No creo que la violencia en el cine pueda compararse con la que se ve hasta la saciedad en la cadena CNN, por poner un ejemplo, cuyos telediarios son sin duda el espectáculo más violento que existe".
"La violencia no es un ballet, no es la coreografía de un combate de sables en un bosque de bambú. Es negocio. Al igual que los negocios, la violencia es eficaz, brutal, rápida; de una cosa se pasa a otra".
JESÚS YAGÜE