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10/01/2020
The Boxer
07/02/2020
FICHA TÉCNICA
Título original "Trois couleurs: Rouge" (Three Colours: Red)
Año 1994
Duración 99 min.
País Francia
Dirección Krzysztof Kieślowski
Guión: Krzysztof Piesiewicz, Krzysztof Kieślowski
Música Zbigniew Preisner
Fotografía Piotr Sobocinski
Reparto: Irène Jacob, Jean-Louis Trintignant, Jean-Pierre Lorit, Frédérique Feder, Samuel
Le Bihan, M. Stalens, Cécile Tanner, J. Binoche, Julie Delpy, Benoît Régent, Z. Bielawski
Productora Coprod. Francia-Polonia-Suiza; MK2 Productions, CAB Productions,
France 3 Cinéma, CAB Productions, Studio Filmowe TOR
Género Drama Grupos Tres colores
Sinopsis:
Valentina, una joven estudiante que se gana la vida como modelo, salva la vida de un perro atropellado por un coche. La búsqueda de su dueño la conduce a un juez jubilado que tiene una extraña obsesión: escuchar las conversaciones telefónicas de sus vecinos. Si antes el espionaje telefónico formaba parte de su trabajo, ahora se ha convertido en un vicio. A Valentina le desagrada la conducta del hombre, pero no puede evitar ir a verlo. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "TRES COLORES: ROJO"
En la vida de Kieslowski hay muchas anécdotas que le sitúan como un nato per-feccionista.
Kieslowski decía que las películas las hacía para hablar con la gente. Este hombre, que tenía graves problemas de salud, en 1984 ya había tomado la decisión de no volver a trabajar, sin embargo, esperó aún diez largos años más hasta llevar a cabo la trilogía de los "Tres colores" con "Tres colores: Rojo", la que fue su última película que rodó en 1994.
En los años setenta Krzysztof Kieslowski, ingresó en la escuela de Lodz (de donde surgieron todos los grandes cineastas polacos (Wajda, Polanski, Skolimowski, Zanussi o el director de "Ida", Pawlikowski. Al terminar sus estudios, hizo documentales. Pero el tono crítico de sus trabajos hizo que le secuestraran algunas de sus obras. Con, "La cica¬triz", consiguió el primer premio en el Festival de Moscú. Continuó trabajando para la televisión, en una serie titulada "El Decálogo", donde tomó la religión para hablar del ser humano y de sus contradicciones morales. El capítulo "No amarás" obtuvo el Premio Especial del Jurado del Festival de San Sebastián en 1988.
Se instala en Francia, y en 1991 rueda "La doble vida de Verónica". Y empieza a construir una trilogía basada en los ideales de "Libertad", "Igualdad" y "Fraternidad", tituladas "Tres colores: Azul, Blanco y la tercera, Rojo", tres películas interconectadas entre sí, donde examinando los ideales de la Revolución Francesa, toca temas, como el precio que hay que pagar por la libertad, la negación de la igualdad o la fraternidad entre los seres humanos.
Cada película tiene una vida propia, con temática y desarrollo distinto, con su principio y su final, con tres actrices distintas: Juliette Binoche (en Azul) Julie Delpy (en Blan-co), y, en esta, Irene Jacob, así como el resto del reparto y los personajes. Incluso en las localizaciones de cada una: París, Varsovia y en ésta Ginebra.
Kieslowski continuó escribiendo guiónes, otra trilogía basada en La Divina Comedia de Dante, con los títulos de "Cielo", "Purgatorio" e "Infierno". Sin embargo, en 1996, sin concluir el tercer guión, murió de un ataque cardíaco en su ciudad natal, aunque ya llevaba años luchando contra el sida. Pero los guiones de "La Divina Comedia" se llevaron a cabo y fueron dirigidos por otros directores tiempo después de la muerte de Kieslowski.
Tanto "El Decálogo" como la trilogía de los "Tres Colores" y "La doble vida de Ve-rónica, fueron escritos en colaboración con Krzysztof Piesiewicz, así como los tres guiónes de "La Divina Comedia".
Piesiewicz contó en una entrevista que "en ninguna de las películas de Kieslowski se ve al director juzgando a alguien, o que haya una sentencia o una opinión". También cuenta que el director siempre defendió que "hay cosas que no se pueden grabar con una cámara, como a alguien que esté borracho o drogado, ni tampoco la muerte de una persona", porque creía que hay esferas íntimas en las que uno no puede entrar con una cámara.
Iréne Jacob ya había trabajado como protagonista con Kieslowski en "La doble vida de Verónica". Y su última película estrenada en España el año pasado es "Caza al terrorista", pero antes, entre 1999 y 2019, rodó 5 series para la televisión francesa y 14 películas que aquí no hemos visto. "La vida interior de MARTÍN Frost", de Paul Auster y "La educación de las hadas", de José Luis Cuerda, son de las últimas de Iréne Jacob estrenadas en nuestro país.
Jean-Louis Trintignant es el protagonista de "Tres Colores: Rojo". Siempre le re-cordaremos por "La escapada", de Dino Risi, "El conformista" de Bertolucci (que hemos visto aquí esta temporada), "Z" de Costa-Gravas y "Amor", de Haneke. Fue amante de Brigitte Bardot, con la que convivió y protagonizó "Y Dios creó a la mujer".
Hay una escena en "Tres colores: Rojo", que se repite en las tres películas, pero con un desarrollo distinto. Se trata de un contenedor al que se acerca una anciana con intención de arrojar en su interior una botella. En "Azul", la anciana no alcanza la boca del contenedor. En "Blanco", logra colocar la botella en la ranura membranosa del contenedor, pero no consigue empujarla dentro. Y en "Rojo", de nuevo, vamos a encontrar a la misma anciana.
PARA EL COLOQUIO
Kieslowski contaba que "Todas sus películas las había hecho desde el punto de vista de alguien que no sabe e intenta comprender".
Su película indaga sobre la irrupción del azar en el destino de los seres humanos. Pero atención: Kieslowski sin embargo apuntaba que "cada uno de nosotros tiene un poder de decisión sobre ese azar".
Recordando lo que contaba en la presentación sobre la anciana que intenta introdu¬cir una botella en un contenedor Valentine ayuda a la mujer. En ésta película el tema es la fraternidad y es como una conclusión feliz de la trilogía.
Siete pasajeros son salvados del accidente del ferry, siete precisamente. Son los pro¬tagonistas de las películas anteriores, "Azul" y "Blanco" (entre ellos Julie Binoche y Julie Delpy y a los dos actores que las acompañan en ambas películas) más Valentine (Irene Ja¬cob) y Auguste su vecino, (a los que se ve juntos por primera vez, como cosa predestinada a suceder) y un tal Steven Killian, camarero del Ferry. Siete, precisamente. Digamos que Kieslowski salva a todos los personajes de la trilogía y a un desconocido. Pero, quién es ese Steven Killian, camarero del ferry a quien no conocemos?¿Se trata de una representación, como si fuera el doble de cada uno de nosotros, espectadores posibles de ser salvados?
Hay muchos paralelismos entre JOSÉph, el juez retirado y Auguste, el joven juez, como dos caras de la misma moneda. ¿Es un mismo personaje, de viejo y de joven, como una representación de lo que fue?
¿Qué sucede entre Auguste y Valentine a lo largo de toda la película?. Desde el hecho inicial de que son vecinos y ambos transitan en las proximidades de la casa del Juez, al final embarcan en el mismo ferry y emergen del mismo naufragio. "El libro de los acon¬tecimientos se encuentra siempre abierto a la mitad", decía la poeta Wislawa Szymborska.
Múltiples son los elementos que se repiten en la película, como que el juez se llama JOSÉph y Valentine viva encima del Café JOSÉph. Que el veterinario se llama Marc, como el hermano de Valentine. Que Valentine aparezca en un enorme cartel publicitario de chicle y cuando regresa a su casa, descubre que tiene un chicle.
CASUALIDADES. También ocurre con los cristales rotos: el vaso de cerveza en la bolera que dejó, al parecer un Auguste enojado, la vasija rota en casa de JOSÉph, el juez, la ventana que rompe una piedra. Y cristales que separan, como en el último encuentro entre Valentine y el juez presionando sus manos una sobre otra a ambos lados del vidrio de la ventana de su coche.
"Yo no creo en Dios, pero mantengo una buena relación con él".
Guarda las piedras que le han tirado sus vecinos.
Alguien hace una llamada y seguimos lo cables de los teléfonos que nos llegan, bajo el mar, a otro país. Hay una foto de una chica detrás del teléfono, que es Valentine. Pero al otro lado el otro teléfono da comunicando. A continuación, vemos otra casa, donde un joven (Auguste) se prepara para salir con su perro. Y que nada tiene que ver con la llama¬da. Segunda llamada y entonces lo coge Valentine en su apartamento. Antes hemos visto que su casa está casi enfrente de la del hombre que ha salido con su perro. El que llama es Michele, su novio, que está en Inglaterra.
Valentine, después se asoma a la ventana y vemos que vuelve el vecino con su perro y entra en el portal. O la alarma del coche. Y vemos a Valentine.
Auguste llama al Servicio meteorológico personal, y le lanza un beso a la chica que coge el teléfono.
CASUALIDADES. "Si no hubiese salido en el descanso, no te hubiera conocido". Dice ella por teléfono a su supuesto novio.
-¡El perro, PRECISAMENTE se mete en la iglesia!
-¿Por qué no deja de respirar?, le dice Valentine. Y él contesta: "Buena idea". Y des¬pués de una pausa, porque el juez no aparece, ella dice: "¿Ha dejado de respirar?"
-Descubre que el juez oye las conversaciones, y se encuentra con que la hija está es¬cuchando la conversación que mantiene su padre: como el juez.
-Valentine le pregunta si era policía. Y él dice: Peor, juez.
-¡Ese paso de tiempo con el sol desapareciendo detrás del alero de la casa del juez! ¡Y en dos ocasiones!
-Cuando él tira la moneda al aire y le sale lo contrario que debe estudiar el derecho penal. Pero en este caso no acierta.
-La gente no es mala, dice Valentine al juez. Son equivocaciones que se cometen "quizás no son fuertes a veces".
-¿Se debe absolver a alguien al que los datos indican que es culpable?
-El vecino abandona al perro en la calle y a JOSÉph se le escapa.
Kieslowski controla muy bien los planos y el tiempo, con las detenciones entre una escena (o un momento) y la misma o la siguiente. Detenciones que nos hacen desear ver aquello que sabemos va a continuar.
Piotr Sobocinski, el director de fotografía utiliza el rojo en muchos planos, con ele¬mentos del apartamento de Valentine, rojo el coche de su vecino, Auguste, y rojo el fondo de las fotografías de la publicidad de un chicle.
Kieslowski usa imágenes del accidente real del "Herald of Free Enterprise", que se hundió en 1987.