
The Queen
12/05/2017
Todos los hombres del Rey
09/06/2017
FICHA TÉCNICA
Título original "Le fleuve" ("The River")
Año 1951
Duración 99 min.
País Francia
Dirección Jean Renoir
Guión: Rumer Godden, Jean Renoir (Novela: Rumer Godden)
Música M.A. Partha Sarathy
Fotografía Claude Renoir
Reparto: Patricia Walters, Adrienne Corri, Nora Swinburne, Esmond Knight, Arthur
Shields, Thomas E. Breen, Radha Shri Ram, Suprova Mukerjee, Richard Foster
Productora: Coproducción Francia-India-Estados Unidos; Oriental International Film
Género: Drama. Romance | Drama romántico. Colonialismo
Grupos Adaptaciones Godden
Sinopsis:
Historia de una joven perteneciente a una familia inglesa que vive en la India en la época de la posguerra. Allí conoce por primera vez el amor, la pérdida y todas las emociones propias de la adolescencia. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "THE RIVER"
Analizando la obra cinematográfica de Jean Renoir, se pueden encontrar numerosas referencias a la obra de su padre Auguste Renoir y al movimiento impresionista. Se podría entender que esto es debido a la condición de hijo de un pintor impresionista y que senci-llamente alude en su obra a recuerdos de su niñez, pero un análisis exhaustivo de su obra puede demostrar que Jean Renoir no sólo pretende evocar su infancia con estas referen-cias, sino que existe una premeditada intención de trasladar al medio cinematográfico las constantes del movimiento impresionista. Este interés de Jean Renoir por trasladar al cine técnicas propias de otras artes hace que además de introducir técnicas impresionistas a su cine también utilice técnicas que provienen del teatro o de la literatura.
Jean Renoir, nació en París en 1894. Hijo del pintor impresionista Pierre-Auguste Renoir, es uno de los nombres clave del cine francés. Su vocación se despertó a raíz del descubrimiento, en 1924, de la película de Erich von Stroheim "Esposas frívolas" (1921), cuya impronta será perceptible a lo largo de toda su producción. "La fille de l’eau" (1924) marcó su debut como realizador, aunque su consagración no llegaría hasta "Toni" (1935), precedente directo del neorrealismo por su temática social y su interpretación a cargo de actores no profesionales. Le siguieron dos de sus filmes más célebres, "La gran ilusión" (1937) y "La regla del juego" (1939), manifiesto pacifista la primera, ingeniosa crítica de la sociedad burguesa la segunda. El estallido de la Segunda Guerra Mundial obligó a Renoir a buscar refugio en Estados Unidos, donde continuó su carrera. De este período datan títulos como "Esta tierra es mía" (1943) y "La mujer en la playa" (1946). En 1951 se tras¬ladó a la India para rodar "The River", su primera película en Technicolor. "French can-can" (1955) y "Comida sobre la hierba" (1959) fueron realizados tras su regreso a Francia.
"En el río" ("The River", 1951) volvió a notarse de forma clara la filiación impre-sionista de su director que utilizó actores amateurs o muy poco conocidos ya que quería acentuar la importancia de la naturaleza en la vida. Esta película es muy importante para comprender el posicionamiento de Renoir como cineasta impresionista, ya que por pri-mera vez puede utilizar el color que, mediante la maravillosa labor de Claude Renoir, su sobrino, como director de fotografía, consiguió captar los colores mágicos que exigía este poema visual luminoso y perturbador.
En palabras de Jean Renoir: "El Río es una especie de apunte sobre la vida de una familia in¬glesa en Bengala. No hay relato, ni principio, ni fin. Es como si se hubiera recortado un fragmento de la vida de un grupo humano sin pretender hacer de él una historia" (Renoir, 1974: 223).
Definiendo así su película Renoir nos confirma de forma categórica su vocación impresionista ya que no trata de contarnos algo con su obra, sino que pretende captar un instante, mediante su plasmación fílmica. La propia elección del tema es netamente im-presionista, con esta película se puede permitir captar la propia realidad a través del reflejo del agua, experimentar con la luz y con los colores a su antojo, rodar en plena naturaleza y, dada la ligereza aparente del argumento, poder prestar más atención al conjunto de la obra que a un detalle concreto.
Renoir hizo uso de actores no profesionales en papeles clave, incluidos el Capitán John y Harriet. El futuro cineasta indio Satyajit Ray, que entonces trabajaba en publici¬dad, conoció a Renoir mientras "The River" estaba en producción, y los dos hombres se hicieron amigos.
Thomas E. Breen, interpretando al Capitán John, era un veterano de la Infantería de Marina de los Estados Unidos que resultó herido durante los combates en Guam en 1944, lo que provocó la amputación de su pierna derecha. Renoir lo seleccionó para el papel sin saber que era hijo de JOSÉph Breen, director de Productores y Distribuidores de Películas de Estados Unidos, quien era el censor jefe de películas en los Estados Unidos
En la película también se ofrecen todo tipo de contrastes, característica tan propia en Jean como en Auguste Renoir: una fiesta profana occidental frente a un ritual hindú, ado¬lescentes contrapuestos con adultos, muerte contra vida y la gran novedad de la película que radica en la contraposición de colores.
Todo el transcurso de "El río" es como un cuento en el que todo está armonizado, como el fluir de un río que baja pausado a través de campos y valles, dotando de paz a ese entorno en el que se integra.
De ese entorno cargado de sentimientos, valores, aventuras e, incluso, nostalgia. El movimiento de cámara ayuda (más bien el no movimiento, ya que se hizo uso de cámara estática) a crear esa atmósfera de calma, de paz, de tranquilidad. Nada más comenzar, la película nos da una ligera pista de lo que vamos encontrar, con ese simbólico círculo que nos indica cómo vamos a sumergirnos en un relato que encarna el simple transcurso de la vida, como si de un río se tratase.
Con su nacimiento, su fluir, su desembocadura y vuelta a empezar. Es un canto poético al devenir humano, al descubrimiento del amor, al descubrimiento del dolor o a la pérdida de la inocencia para entrar en la edad adulta. Es un canto a los niños, entre los que no existen prejuicios, sólo personas, compañeros.
Hay un contraste visual llamativo entre los patrones familiares de nuestro mundo cotidiano y los misterios que yacen a la espera justo más allá de esas fronteras. El narrador que recuerda lo fascinante que era la vida del pueblo y la forma en que mezcló tantos pa¬trones de vida diferentes. El río sagrado es la imagen unificadora de este mundo, literal y metafóricamente.
Una característica distintiva de "The River" es la combinación de múltiples perso¬najes en un tema común. Hay cinco personajes importantes orientados a objetivos cuyos hilos narrativos se entrelazan en la historia. Cada personaje tiene su postura distintiva hacia el mundo en general:
Como ocurre con la mayoría de las películas de Renoir, el final de "The River" no es concluyente. Los personajes principales no obtienen lo que querían, pero emergen de la historia castigados, más sabios, más humanos y más conscientes de cómo pueden actuar cooperativamente en el río interminable de la vida. La letra de Rumer Godden cierra la película:
El río corre.
El mundo redondo gira.
Amanecer y luz de la lámpara,
medianoche, mediodía.244
El sol sigue al día: la
noche, las estrellas y la luna.
El día termina;
El final comienza.
Podría decirse que "El río" es un documental ataviado con tres historias de amor. Cuando Renoir decidió rodar en la India ya sabía que la fuerte impresión de aquel país de¬bía plasmarse en imágenes que respondieran a la realidad antes que al tópico. Los produc¬tores pretendían una obra con cacerías de elefantes y tigres porque entendían que la India sin eso, no era la India. Por supuesto, Renoir se negó no sólo a ese tópico, sino también a mostrar el de la miseria y el hambre.
Por tanto, se puede considerar que "El Río" es una película del neorrealismo trascen¬dido, ya que Jean trasciende lo evidente para dejarse seducir por toda esa forma de vida de la India y contrastándola con las costumbres occidentales. La película debe poco a sus intérpretes, aunque todos responden muy bien a las exigencias de sus personajes.
Hubo múltiples anécdotas que rodearon el rodaje de la misma Se sabe que Jean Renoir puso cuatro condiciones para llevar a cabo el rodaje: que le financiaran un viaje a la India (quería conocer el terreno), escribir el guión junto a la novelista, tener el dere¬cho irrenunciable al final montaje final y, ¿no lo adivinan?, nada de cacerías de elefantes o tigres. Otra anécdota destacable es que el productor era un florista de Beverly Hills y, después de "El río", jamás volvió a producir. Para el papel masculino pensó en contratar a Marlon Brando, pero superó pronto esa tentación y eligió en su lugar a Tom Breen, modesto actor que había perdido, efectivamente, una pierna en la reciente guerra, ya que Brando hubiera condicionado demasiado esa narrativa dulce y sencilla con la que Renoir nos dio una lección de cine.
Frase para recordar: "Brindo por los niños. Deberíamos celebrar que un niño muera como niño, que un niño haya escapado. Los encerramos en nuestras escuelas, les inculca¬mos nuestros estúpidos tabúes, los enredamos en nuestras guerras, y no lo pueden resistir. No tienen armaduras, así que los matamos. Masacramos a los inocentes, y el mundo es de los niños, el mundo real. Trepan a los árboles y se revuelcan en la hierba. Son parecidos a las hormigas y libres como pájaros. Son como los animales, no se avergüenzan. Saben lo que es importante: que ha nacido un ratón o que una hoja cae en el estanque. Si el mundo estuviera hecho de niños...".
PARA EL COLOQUIO