
Cara de ángel
29/04/2016
Trashed
16/09/2016
FICHA TÉCNICA
Título original "Double Indemnity"
Año 1944
Duración 106 min.
País Estados Unidos
Dirección Billy Wilder
Guión: Raymond Chandler, Billy Wilder (Novela: James M. Cain)
Música Miklós Rózsa
Fotografía John F. Seitz (B&W)
Reparto: Fred MacMurray, Barbara Stanwyck, Edward G. Robinson, Tom Powers, Porter
Hall, Jean Heather, Byron Barr, Richard Gaines, Bess Flowers, Miriam Franklin.
Productora Paramount Pictures
Género: Cine negro. Intriga. Thriller | Crimen
Grupos Adaptaciones de James M. Cain
Sinopsis:
En la ciudad de Los Ángeles un agente de una compañía de seguros (Fred MacMurray) y una cliente (Bárbara Stanwyck) traman asesinar al marido de esta última para así cobrar un cuantioso y falso seguro de accidentes. Todo se complica cuando entra en acción Barton Keyes (Edward G. Robinson), investigador de la empresa de seguros. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "PERDICIÓN"
Hoy damos fin al Ciclo de Cine Negro iniciado con "El halcón maltés", del año 1941, tal vez la primera película que lo definía. Y para terminarlo veremos Perdición rodada tres años más tarde, donde se asienta ya definitivamente el género.
La historia de Billy Wilder, como la de muchos actores y directores alemanes o que trabajaban en Alemania, es parecida en su éxodo camino de Hollywood: Tras la subida de Hitler al poder, Wilder se vio obligado a abandonar Berlín, debido a su ascendencia judía (su madre moriría en el campo de concentración de Auschwitz). En Hollywood comenzó a trabajar como guiónista y tuvo la ocasión de colaborar con otro emigrado, Ernst Lubitsch, su gran maestro. Billy Wilder escribió más de sesenta guiónes para otros y después dirigió 27 películas, entre las que destacan: "El crepúsculo de los dioses", "Traidor en el infierno", "El apartamento", "Testigo de cargo", "Con faldas y a lo loco"," (que fue la primera película de este Cine Club, hace cinco años), "La tentación vive arriba", "Primera Plana", "Días sin huella", "El gran carnaval", "Uno, dos, tres" y "Perdición". Fue galardonado con seis Óscar pero estuvo nominado en veintiuna ocasiones. En 1981 dirigió su última película, "Aquí, un amigo". A partir de entonces las compañías de seguros ya no querían asegurar películas suyas, debido a su avanzada edad. Murió 21 años más tarde, a la edad de 95 años.
Conocido principalmente por sus ácidas y corrosivas comedias, Billy Wilder también mostró su genialidad en todos los géneros que abordó, desde el cine negro, hasta el drama social, pasando por el suspense o la sátira sobre el mundo de Hollywood. Maestro en la narración fílmica, en la construcción de tramas y situaciones, en la escritura de chispeantes e ingeniosos diálogos y en establecer una mirada cáustica al mundo que le rodeaba, Wilder permanece como uno de los personajes más interesantes que ha conocido la historia del cine.
La novela corta de James M. Cain llamada "Pacto de sangre" en España (Double Indemnity, doble indemnización en el original, refiriéndose a una cláusula en las pólizas por accidente), fue escrita en 1935 y se basaba en un crimen real, cometido en Nueva York, en marzo de 1927, por Ruth Snyder, un ama de casa de Queens, y su amante el vendedor de corsés Judd Gray.
Cuando la novela cayó en la manos de Billy Wilder, éste intentó conseguir que el autor, James M. Cain (el mismo, entre otras, de "El cartero siempre llama dos veces" o "Mildred Pierce" "Alma en suplicio" cuando fue trasladada al cine) escribiese con él el guión, pero éste estaba contratado en otro estudio. Entonces acudió a otro escritor de novela negra, Raymond Chandler (que en ese momento ya había publicado, "El sueño eterno" y "Adiós, muñeca").
Barbara Stanwyck, la protagonista de Perdición, fue candidata cuatro veces a los Óscar, pero el único que se llevó fue el honorífico al final de su carrera. Entre sus interpretaciones destacan "La torre de los ambiciosos", "Soplo salvaje", "La gata negra", "Las tres noches de Eva", "Bola de fuego"," El extraño amor de Martha Ivers" o "Voces de muerte".
Fred McMurray, el protagonista, fue uno de los reyes de la comedia, con títulos como "Un sabio en las nubes", "Los conflictos de papá" o "Recuerdo de una noche", pero también probó fortuna en otros géneros como en "Siempre hay un mañana", "El motín del Caine", "La casa número 322", o "El apartamento". Fred McMurray dijo una vez: "Las dos películas que rodé con Billy Wilder, son los dos únicos casos en los que tuve que actuar en toda mi carrera".
El papel que llevó a la fama a Edward G. Robinson, el tercer personaje de "Perdición", fue el del gánster Rico Bandello en la película "Hampa Dorada", en 1930. Después vinieron "La mujer del cuadro", "Perversidad", "Cayo Largo", "Odio entre hermanos", "Dos semanas en otra ciudad" o "El Rey Del Juego".
PARA EL COLOQUIO
Todas las novelas de James M. Cain, acaban trágicamente. Como la que sirvió para su película a Raymond Chandler y Billy Wilder, en la que los dos protagonistas se suicidan arrojándose al mar entre los tiburones. La última palabra escrita en la novela es "La luna".
La presentación de Barbara Stanwyck en lo alto de la escalera, manifiestamente desnuda bajo una toalla y sosteniendo unas gafas de sol en la mano, está cargada de erotismo. ¡En 1944!
Y a los pocos minutos hace su segunda aparición: sus pies bajando la escalera con paso firme y la pulsera en el tobillo.
La Oficina del Código Hays (la censura), presentó objeciones. Pero Wilder y Chandler las sortearon, mostrando de una manera atractiva una relación adúltera entre dos amantes que no muestran remordimiento alguno por el asesinato que van a llevar a cabo. Fue algo transgresor por ser la primera vez en Hollywood.
Son las emociones la base sobre la que se construye la película, Phyllis es una mujer inteligente y manipuladora, que esconde sus intenciones bajo la apariencia del desamparo y la infelicidad usando la seducción física, así como la emocional. Cuenta Billy Wilder que: "su cutre peluca rubia platino tenía la finalidad de subrayar la falta de autenticidad del personaje".
El cruce de piernas de Phyllis al comienzo de la película y su colocación en el primer plano visual de Walter.
Mientras Walter, desde el asiento de atrás del coche está matando al marido, que está sentado al lado de Phyllis, lo que vemos es la serena satisfacción de su rostro. Espléndida escena.
Es muy angustioso cuando ella trata de arrancar el coche después del asesinato. Luego se ha visto mil veces, pero esta era la primera.
Los puros de Robinson y las cerillas de Walter, que en la última escena se le da la vuelta y es Robinson quien le enciende el cigarrillo manchado de sangre. Con este gesto se simboliza la relación de amistad que hay entre ambos.
Lo que cuenta la hija respecto a que fue Phyllis la que provocó la muerte de su madre y cómo la vio probarse un vestido y un velo negro delante de un espejo. Y ella, encima, se alía con el novio de su hijastra… ¿Hay quien dé más?
Phyllis deja un revolver bajo el cojín en la última escena de los dos.
El que desde el principio sepamos en esencia lo que va a pasar no resta suspense a la cinta, que nos mantiene en vilo igualmente.
Los diálogos son las verdaderas armas de esta cinta, como ya hemos oído:
Por ejemplo, cuando Phyllis asoma en la escalera cubierta solamente por una toalla, y Walter haciendo un paralelismo con el seguro, dice: "No estamos cubiertos totalmente".
O "Lo hicimos para estar unidos y esto nos separa".
O en el supermercado, donde ella amenaza a Walter: "Tú lo planeaste. Iremos juntos hasta el final. Recuérdalo".
Los recursos utilizados en esta película: el flashback y la voz en off. Con el primero, ya nos está contando toda la historia en el minuto cinco, y con el segundo nos introduce en los pensamientos, sentimientos y reflexiones del protagonista.
Los títulos de crédito sobreimpresionados, en un plano en el que la silueta de un hombre camina apoyado en unas muletas acompañando los acordes de la música de Miklós Rózsa, predisponen para lo que vamos a ver a continuación.
JESÚS YAGÜE