
Margin call
10/02/2017
Fahrenheit, 451
10/03/2017
FICHA TÉCNICA
Título original "Mi vida sin mí" ("My Life Without Me")
Año 2003
Duración 106 min.
País España
Dirección Isabel Coixet
Guión Isabel Coixet (Cuento de Nanci Kincaid)
Música Alfonso de Vilallonga
Fotografía Jean-Claude Larrieu
Reparto: Sarah Polley, Scott Speedman, Mark Ruffalo, Amanda Plummer, Leonor
Watling, Deborah Harry, María Medeiros, Alfred Molina
Productora Coproducción España-Canadá; El Deseo, Milestone Entertainment,
Antena 3 Televisión, Vía Digital
Género: Drama. Romance | Drama romántico. Enfermedad
Sinopsis:
Ann tiene 23 años, dos hijas, un marido que pasa más tiempo en paro que trabajan¬do, una madre que odia al mundo, un padre que lleva 10 años en la cárcel, un trabajo como limpiadora nocturna en una universidad a la que nunca podrá asistir durante el día... Vive en una caravana en el jardín de su madre, en las afueras de Vancouver. Esta existencia gris cambia completamente tras un reconocimiento médico. Desde ese día, paradójicamente, Ann descubre un inusual placer de vivir, guiada por un impulso vital: elaborar una lista de cosas que quiere hacer antes de morir. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "MI VIDA SIN MÍ"
Isabel Coixet, directora y Guiónista de "Mi vida sin mí" (2003), nacida en Barcelo¬na, grabó su primer documental en 8mm cuando le regalaron una cámara por su primera comunión. Después de estudiar Historia en la universidad, se dedicó a la publicidad, ge-nerando anuncios que recibieron numerosos premios.
Su producción y realización de documentales y cortometrajes jalonan su andadura como cineasta, reflejando su compromiso con causas como ONGs (Médicos sin fronteras, 2003), daños colaterales en conflictos ("Viaje al corazón de la tortura", 2003) los desfavo-recidos ("Invisibles", 2007), la mujer en la sociedad ("La mujer es cosa de hombres", 2009 o "Elisa y Marcela", 2018), medioambiente ("Aral. El mar perdido", 2009). Así mismo ha participado junto con otros cineastas de renombre en proyectos diversos, como "París je t’aime" (2006), o "Spain in a day" (2016).
Sus largometrajes son rodados en parajes de todos los puntos del planeta, en lengua inglesa o en castellano y protagonizados por actores y actrices de nacionalidades diversas: Vancouver, Sarajevo, Noruega, Bulgaria, Japón, Uzbekistán,…con Sarah Polley, Tim Ro-bbins, Juliette Binoche, Penélope Cruz, Ben Kingsley etc.
También ha cosechado numerosos premios y nominaciones en certámenes de pres-tigio. Ha formado parte de jurados cinematográficos internacionales y en nuestro país recibió los siguientes Premios Goya:
"La vida secreta de las palabras" (2006), mejor película, mejor director, mejor guión original; "Invisibles" (2007), mejor película documental;
"Escuchando al juez Garzón" (2012), mejor película documental; "La librería" (2018); mejor dirección y mejor Guión adaptado.
Además de Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos; Premios Feroz, Premios Forqué.
Uno de los aspectos más característicos de su filmografía reside en la capacidad de ahondar en lo más íntimo del alma humana y transmitirlo al espectador a través de una técnica minuciosa hecha de planos, enfoques o gestos más que de palabras.
Indefectiblemente se encuentra en la trama gente castigada, melancólica y persegui-da por el pasado, en situaciones de naturaleza extrema. Películas como "La vida secreta de las palabras", "Learning to drive", "Ayer no termina nunca", "Another me", "Nadie quiere la noche", así lo testimonian.
Como directora se deja arrastrar por la fuerza del guión, de la historia que quiere contar, sobrepasando su tendencia natural a pasar desapercibida. Cualquier gesto, situa-ción, imagen cotidiana puede ser fuente de inspiración para su creación cinematográfica.
"MI VIDA SIN MI" Recibió el Premio Goya y Medalla del Escritores Cinematográficos al mejor guión adaptado, mejor película española de los Premios Sant Jordi en España y en Canadá Ge-nie Award for Best Performance by a Foreign Actress. Goza de un fantástico reparto, una interesante galería de personajes, un guión con diálogos para el recuerdo y una estupenda elección de canciones para lograr empapar al espectador en lágrimas optimistas.
Sarah Polley, que por segunda vez protagoniza una película de Coixet, representa un personaje arquetípico femenino de madre y mujer que sustenta estoicamente una familia.
La trama se construye a través de la mirada de la protagonista y de un tratamiento de la imagen de esmerada delicadeza, con horizontes difusos, abundancia de primeros planos y encuadres que aproximan a los personajes entre sí y al espectador. El primer plano de esa mujer, esposa, amante, madre, amiga, hija, que maduró a la fuerza y que graba sus mensa-jes cargados de ternura, son prueba de una enorme valentía unida a todos los temores que la embargan, pero que afronta con plena convicción.
La protagonista reseña sus pensamientos con monólogos interiores (voces en off) o digresiones, como el baile con fondo musical de Senza Fine en el supermercado, cercano al cine publicitario que se le ha reprochado a la cineasta barcelonesa. Sin embargo, esos recursos auditivos o visuales, lejos de resultar impostados, otorgan al film un liberador aire surreal para contar esta historia. Cuando una persona está a punto de perderlo todo, des-cubre el verdadero valor de los elementos: la lluvia, el sol, las presencias, las ausencias, y a un tiempo nos revela la futilidad de las pequeñas cosas en las que centramos nuestras vidas.
La inteligencia, la honestidad de los gestos y las reacciones propias de la madurez son inesperadas en la joven protagonista. El tiempo fluye inexorable bajo su mirada que se propone forjar un futuro para los suyos. Nunca las actuaciones fueron más imprevisibles para el espectador.
Lo cotidiano y las nuevas vivencias de libre elección se suceden en la pantalla, trans-mitiendo emociones, sensaciones e ideas íntimas desde la subjetividad de la ¿protagonista/ cineasta? Así se filtran sentencias: "Sin sueños no se puede vivir"; "No existe gente nor-mal"; "Cuando conoces a alguien sólo ves el 50% ó el 10%", y se erige como una alegoría poética de la existencia humana, sometida a límites sociales, en un encuadre cultural acor-de con los usos y costumbres de una sociedad encorsetada. La libertad individual queda fuera del alcance de la gente y de forma notoria de tantas mujeres. La originalidad de la representación reside en la explosión de un comportamiento que reta las convenciones, que se libera de un yugo. A un tiempo, la historia refleja nuestras vidas, que siguen la hue-lla dejada como un surco invisible.
Destaca la dirección de un drama que podría haber desembocado en una sobrecarga de detalles escabrosos y lacrimógenos. A un tiempo, desmitifica la trascendencia que los seres humanos otorgamos al fin de una vida.
Es una oda al amor y a la vida desde un punto de vista revelador, una mayúscula lección de vida, una mirada a través de objetos insignificantes que actúan a modo de condensador de sentidos, como un caramelo de jengibre. La integridad sin trampas de los personajes, su vulnerabilidad y sinceridad nos desvelan la bondad de los seres humanos. Nos hace sentir mejores personas, justas, solidarias y buenas.
PARA EL COLOQUIO
Criterio sobre la lista que ella elabora al tener noticia de ese cambio en su vida.
Consideración, de acuerdo con el guión, de la libertad del individuo, los valores éticos o morales de nuestra sociedad.
Hasta qué punto nuestras vidas se rigen por las convenciones sociales.
Mecanismos de las personas para preservar su individualidad.
En una sociedad contemporánea donde mucha gente ha dado la espalda a la religión, dejó de creer en la salvación del alma, ¿son los bienes materiales y la consecución del placer los únicos alicientes?
¿Seguimos ocupando un espacio en la vida gracias a la memoria de los que nos sobreviven?