
Me siento rejuvenecer
27/09/2013
Escrito sobre el viento
29/11/2013
FICHA TÉCNICA
FICHA TÉCNICA
Título original "Pickup on South Street"
Año 1953
Duración 80 min.
País Estados Unidos
Dirección Samuel Fuller
Guión: Samuel Fuller (Historia: Dwight Taylor)
Música Leigh Harline
Fotografía JOSÉph MacDonald (B&W)
Reparto: Richard Widmark, Jean Peters, Thelma Ritter, Richard Kiley, Murvyn
Vye, Milburn Stone, Willis Bouchey, Harry Tenbrook, Parley Baer, Virginia Carroll,
Wilson Wood
Productora 20th Century Fox
Género: Cine negro. Thriller
Sinopsis:
Skip McCoy (Richard Widmark), un ratero de poca monta, atraca a una mujer llamada Candy (Jean Peters) y se apodera de un valioso microfilm que contiene secretos de estado. Pero Candy estaba bajo la vigilancia de agentes del gobierno, por lo que Skip se convertirá en sospechoso de espionaje... (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "MANOS PELIGROSAS"
El año 1953, el director Sam Fuller hizo en Hollywood. "Manos peligrosas", la película que vamos a ver hoy. El mismo año del proceso y ejecución de los Rosenberg. Los Rosenberg fueron aquel matrimonio que fue detenido, acusado, juzgado por espionaje y ejecutado en la silla eléctrica el 19 de junio de 1953. Algo muy sonado en todo el mundo. Tras la Segunda Guerra Mundial y el establecimiento de la Guerra Fría entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, Hollywood aportó su grano de arena produciendo una serie de películas claramente anticomunistas, que eran más panfletos ideológicos que buen cine pero, a veces, se escapaba alguna que resultaba ambigua, como es el caso de la película de hoy. "Manos peligrosas", debe ser situada en ese contexto histórico, político y social.
Estamos ante uno de las mejores películas de Sam Fuller, el director americano del sempiterno puro en la boca. También escribió el guión de "Manos peligrosas" adaptando una historia de Dwight Taylor. Su experiencia como periodista de sucesos y escritor de novelas baratas, le sirvió para infiltrarse en el mundo del celuloide, escribir algunos guiónes y después dirigir. Son suyos títulos de cine negro (películas poco conocidas, de todos modos) como "La casa de bambú", "El kimono rojo", "Bajos fondos", "Una luz en el hampa", y de alguna manera (aunque no es cine negro), "Corredor sin retorno" (gran película, difícil de encontrar).
Su carrera estuvo llena de altibajos (según el apoyo financiero que recibiera de los estudios), teniendo que manejarse siempre con presupuestos modestos y exprimiendo al máximo cada centavo que le otorgaban.
Richard Widmark hizo de malo en "El beso de la muerte", "Cielo amarillo", "Un rayo de luz", "Lanza rota", "Noche en la ciudad" y, "El jardín del diablo". Luego decidió no hacer más de malo, pero continuó dándonos buenas interpretaciones que todos podemos recordar, como en "Dos cabalgan juntos", "Vencedores o vencidos", "El hombre de las pistolas de oro"o "Pánico en las calles".
De Jean Peters podemos recordar "Apache", "Niágara", "Viva Zapata", "La mujer pirata". Y pocas más, porque estuvo casada catorce años con Howard Hughes. Y cuando volvió lo hizo en la televisión.
Y Thelma Ritter, el tercer personaje de esta historia, la gran secundaria que robaba las películas a sus protagonistas, como ocurría en "El hombre de Alcatraz", "La ventana indiscreta", "Vidas rebeldes", o "Eva al desnudo". Fue nominada al Óscar por "Manos peligrosas", que no consiguió, como le ocurrió hasta en seis ocasiones.
Hay algunas frases que tienen que ver con esa propaganda política anticomunista, que oídas hoy pueden hacer que nos rechinen los dientes. Como: "¿Sabes qué hacen con los que trafican con secretos de estado?"; o "Tú eres roja"; o "¿Cómo es posible que puedas trabajar con comunistas?"; y también: "¿Qué más sé de los comunistas?... Que los aborrezco."; e, igualmente, "¿Quiere ayudarnos a luchar contra el comunismo?".Todo eso pertenece a otra época, que afortunadamente hemos olvidado, o casi. Pero la película ahí está.
Pese a que Sam Fuller (por su pasado patriótico) estaba fuera de sospecha en la caza de brujas del macarthismo, y que "Manos peligrosas" trataba a los comunistas como a los malos malísimos, el poderoso director del FBI, Edgar Hoover, no quedó del todo satisfecho y alguna frase fue retocada por orden directa suya. Aquí, los censores españoles retocaron una frase de Thelma Ritter cuando el que busca el microfilm le pregunta qué sabe de los comunistas, y ella dice: "No me gustan". Aquí se cambió por: "los aborrezco".
Bueno, veamos la película sin ponerle prejuicios ideológicos, porque creo que va a gustar y entretener.
PARA EL COLOQUIO
La fuerza del film es debida a la poderosa dirección de Sam Fuller, cimentada en una acción repentina repleta de violencia, las precisas imágenes, los rostros de los personajes en primeros planos que hablan mediante juegos de miradas o exprimiendo al máximo los gestos y diálogos de los actores.
Sin olvidar la fabulosa fotografía que retrata a los personajes y lugares neoyorquinos de manera sórdida, en especial los muelles, el metro y los apartamentos.
La escena de la muerte de Thelma Ritter, con ese final de la cámara yéndose al tocadiscos, pasará a la historia del cine. O la paliza que recibe Jean Peters por no querer contar dónde vive el carterista.
La escena de la barcaza que lleva a los que no tienen dinero, donde está el cajón donde va Thelma Ritter, y llega Richard Widmarck a por él.
Como le quita la mano Jean Peters a Thelma Ritter, cuando ésta toca un broche que ella lleva en el vestido. Luego se repite la acción para robarle la pistola al que era el novio de la chica.
El informador al que acude Jean Peters, que coge el dinero que le da ella con los palillos que está usando para comer, y sigue comiendo.
Las caricias del protagonista a Jean Peters, en el mismo sitio que le pegó antes.
Interesante el lugar donde vive el carterista. O la caja de cerveza donde esconde el producto de los robos.
La frase, como tantas, de "Dinero feliz", que dice Moe.
O cuando él pregunta a la chica: "¿Qué quieres decirme?", y ella contesta: "Dímelo tú".
Esa media sonrisa ladeada de Richard Widmark.
JESÚS YAGÜE