
Las Hermanas Alemanas
22/05/2020
Ararat
05/06/2020
FICHA TÉCNICA
Título original "L´Extraordinaire destin de Madame Brouette"
Año 2003
Duración 106 min.
País Senegal
Dirección Moussa Sene Absa
Guión: Moussa Sene Absa, Gilles Desjardins, Claude Gilaizeau
Música Mamadou Diabate, Majoly Fiori, Serge Fiori
Fotografía Jean-Jacques Bouhon
Reparto: Rokhaya Niang, Aboubacar Sadikh Bâ, Kadiatou Sy, Ndèye Seneba Seck,
Ousseynou Diop, Akéla Sagna, Moustapha Niang
Productora Coproducción Senegal-Francia-Canadá; Les Productions La Fête Inc,
Les Productions de la Lanterne, MSA Productions
Género Drama
Sinopsis:
Mati, conocida como Madame Brouette, es una mujer orgullosa e independiente, que trata de sacar adelante a su hija en los barrios pobres de Dakar y a su amiga Ndaxté, que huye de un marido violento. Sueña con montar un pequeño restaurante y ya no quiere saber nada de los hombres. Hasta que se cruza en su camino un seductor y corrupto policía local, Naago, y se vuelve a enamorar. Una mañana el hombre sale de la casa de Mati y se desploma muerto al suelo. Ella se convierte en la principal sospechosa, por ser examante suyo, y así se descubre la dura vida de Mati. Embarazada de nuevo de Naago, busca una salida para su futuro pero la figura del policía siempre se interpone. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "MADAME BROUETTE"
La importancia de esta película radica en romper con el etnocentrismo del arte y la industria cinematográfica, dando a conocer cine africano. La acción se desarrolla en Dakar, el día del Tajaboon, Año Nuevo musulmán, que se celebra de forma parecida a nuestro Carnaval, permitiendo disfrazarse e invertir los papeles masculinos y femeninos.
Si queremos entender al director, que se confiesa francófono y francófilo, y su película no se puede desligar ésta de la estrategia política del General De Gaulle que intentó crear una amplia zona de influencia francesa en Africa, después del fracaso en Argelia y el posterior proceso de descolonización.
La narrativa de este film es sencilla y clásica, no exenta de ciertas dosis de primitiva ingenuidad puesta al servicio de un didactismo necesario, para denunciar los abusos e injusticias en una sociedad donde las mujeres resultan ser todavía las más perjudicadas. Usa planos-secuencia, colores intensos, música y canciones tradicionales a cargo de unos coros que ejercen el papel de testigos y comentaristas de los acontecimientos, como los coros griegos, compartiendo el francés y la lengua autóctona.
Dirigida por Moussa Sene Abssa,(1958) polifacético artista senegalés es un cineasta con ojos de pintor, o viceversa, que ilustra la pantalla con la riqueza visual (esa difuminación de la primera escena) de las calles senegalesas, y así el color, la dirección de arte y la selección de las localizaciones se transforman no solo en elementos totalmente vinculados a la historia que cuenta, sino que también aportan la visión del cineasta sobre esa realidad, y sus personajes mediante la calidez de los tonos rojos, el amarillo tenue o el azul metálico de los fondos. Trabaja en Cuba en San Antonio de los Baños, llamada también Escuela de Tres Mundos, o de Todos los Mundos, Y alrededor de Madame Brouette, el cineasta ha representado, casi pictóricamente, la dignidad, la honradez y la simpatía incombustibles de esta mujer abusada. ¿Cómo pueden concretarse en pantalla principios tan abstractos? Solo nos enteraremos si somos capaces de sentarnos en el cine durante cien minutos, más o menos, y vencer los prejuicios innumerables que tenemos ante la exhibición de un filme africano, por notable que sea.
La vida de Mati es la misma que la de muchas mujeres, africanas o de otras partes del mundo. Según palabras del director, ésta es una "iniciativa de un grupo de cineastas jóvenes para mostrar la cultura senegalesa y en general la africana al resto del mundo". Y esgrime así la razón del proyecto: en África existen unas voces que no se escuchan nunca, que son las de las mujeres, que están cargadas de verdad y sensibilidad y en sus manos está el futuro del mundo.
Ademas del machismo, la película denuncia la delicada convivencia entre mu-sulmanes y cristianos, la corrupción policial, los paupérrimos servicios sanitarios, la delincuencia y el abuso de menores, la dificultad de crear una familia estable por la inexistencia de planificación. En este contexto, la perdiz que es un pájaro ceremonial en la vida tradicional, sagrado y mítico, trae suerte y es tratado con asombro y respeto. Cuelga de una jaula frente a la cantimplora y Mati simbólicamente lo suelta, ya que ella misma es detenida.
Destaca el papel de la música: A mitad de la película, inmediatamente después de una secuencia de intercambios ruidosos y acción frenética, llega un momento de calma, un momento de tanta dulzura y poesía que la audiencia, sorprendida, contiene la respiración. Una pequeña niña, Ndèye, hija de Madame Brouette, ha comenzado a cantar. Ella canta a una perdiz intrépida. Ndèye señala con gracia a Samba, el niño que le ha pedido que cuente una historia: "una perdiz no muy diferente a usted". Su voz es clara, pura, respaldada por unos pocos acordes en un piano. Ella y Samba están solos en la cantina. Su voz llena la noche oscura que los rodea. Su dicción es perfecta. Ella articula cada palabra de su historia con gran aplomo y convicción. Ella canta a una perdiz que ama la libertad. Hermosas palabras en el idioma de los wolof de Senegal. Pronto el coro, el grupo de griots sentados en silencio en el fondo, comienza a cantar con ella. El Festival de Berlin de 2003 le otorgo el Oso de Plata como la mejor banda sonora.
El director elige el francés sobre el Wolof como el idioma principal de la película. Su argumento es porque el francés ya no es el idioma del colonizador y se ha convertido en el idioma principal para muchos senegaleses. Pero echaba de menos el sonido del idioma y el tono profundo de Wolof, la forma en que las personas a menudo eligen declamar en lugar de hablarlo. Un tribunal de vecinos podría haber improvisado brillantemente, posiblemente creando, como tradición oral, la leyenda de Madame Brouette. El Wolof es parte de la vida senegalesa al igual que el olor a shurai y el sonido de mbalax que viene de todas las radios.
Rokhaya Niang, Mati en la película, es la absoluta protagonista del film, tratándose de una actriz africana que ha trabajado en otros proyectos, nunca con la repercusión y presencia que tiene en esta película. En la película es acompañada por otros actores y actrices, incluso algunos no profesionales como su pareja Naago, Aboubacar Sadik Ba, destacando la interpretación y el papel asignado a la niña.
Como subtexto de este film, encontramos algo tan complejo como la intromisión de la modernidad, y de los patrones de la civilización occidental, en formas de vida tradi-cionales, ancestrales incluso. Los traumas que se derivan de semejante colisión se asoman o capitalizan el interés de los principales cineastas africanos, y en particular de Senegal, cuya pequeña cinematografía impactó en muchos lugares del mundo desde finales de los años 60 hasta la primera mitad de los 80, cuando lograron estabilizar la producción en cinco largometrajes de ficción al año, con las excelentes películas del también escritor Ousmane Sembene (famoso por realizar las primeras y las mejores películas del África negra: Emitai, Xala, Moolaadé), Djibril Diop Mambety ("El viaje de las hienas"), la cineasta Safi Faye ("Los dueños del sol") o Valerio Truffa, creador de escuelas de cine en varios países africanos como Madagascar.
PARA EL COLOQUIO
El cine comprometido: el cine es ¿arte? ¿entretenimiento?, ¿industria?
¿Es esta una una historia africana o es una historia universal?
Los valores de la película: la estética, la música, el coro de griots.
Análisis de los papeles papeles femeninos y masculinos.
¿Qué valor simbólico dar a una final abierto? Se trata de una coartada para que sea el espectador quien se sienta obligado a emitir criterios y ofrecer veredictos a partir de los testimonios sobre qué puede suceder en el juicio, a partir de las retrospectivas que nos informan sobre lo que fue la vida de esta mujer.
¿Qué denuncia además de la situación de la mujer africana como paradigma de exclusión?
LOLA LINARES