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FICHA TÉCNICA
Título original "The Big Heat"
Año 1953
Duración 90 min.
País Estados Unidos
Dirección Fritz Lang
Guión: Sydney Boehm (Novela: William P. McGivern)
Música Daniele Amfitheatrof
Fotografía Charles Lang (B&W)
Reparto: Glenn Ford, Gloria Grahame, Lee Marvin, Jocelyn Brando, Alexander
Scourby, Jeanette Nolan, Peter Whitney, Willis Bouchey, Robert Burton, Adam Williams,
Howard Wendell, Chris Alcaide
Productora Columbia Pictures
Género Cine negro. Intriga. Thriller | Policíaco. Crimen
Sinopsis:
Tras suicidarse, el policía Tom Duncan deja una carta en la que confiesa haberse dejado sobornar por una banda de gángsters, pero también denuncia la corrupción de altos funcionarios. Cuando el sargento Dave Bannion trata de esclarecer su muerte tropieza con toda clase de obstáculos. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "LOS SOBORNADOS"
En la sesión de Cine Negro de hoy no tenemos a un periodista que escribió unos artículos en el Saturday Evening Post para producir una película. Ese ocurrió con "La ley del silencio", "Serpico", "Los gritos del silencio", "Tarde de perros" o "Todos los hombres del presidente".
Volviendo al Cine Negro, si en los años cuarenta se acuñaron una estética y una ética, en los 50 el género alcanzó una intensidad que antes no tenía. Alcanzando una gran madurez estilística, con unas radiografías sociales que marcaban altas cotas de virulencia y densidad. Y es en ese contexto en donde se sitúa una obra como "Los Sobornados".
Pero centrémonos en la época. Fue en los años 50 cuando un senador demócrata encabezó un comité de investigación sobre el crimen organizado y su penetración en actividades como el juego, la prostitución o los sindicatos, ante el que declararon mas de 600 testigos, provenientes del crimen, así como funcionarios y políticos. La ciudadanía comenzó a vislumbrar la otra cara, corrupta y violenta, del "Sueño Americano".
Y en esos mismos años la industria del cine se vio acosada por el senador McCarthy en su obstinada caza y captura de todo aquello que oliera a comunista. Muchos actores, directores y guiónistas (como JOSÉph Losey o el guiónista Dalton Trumbo) fueron represaliados y tuvieron que cambiar de país u ocultar su nombre para continuar trabajando.
Es entonces cuando el periodista William P. McGivern publicó en un periódico una serie de artículos sobre una historia real de corrupción ocurrida en Filadelfia. La escritura del guión la escribió Sydney Boehm, otro reportero de sucesos. En 1954 recibió el premio Edgar al mejor guión por "Los sobornados".
Fritz Lang, uno de los maestros del Cine Negro, fue elegido para dirigir la película. "Los sobornados" se rodó y estrenó en el año 1953.
Despertó sospechas en la época del Maccarthismo por su visión crítica sobre la justicia, la corrupción policial y la opresión institucional sobre los individuos. Lang vivía sumido en el terror de ser acusado de algo. Eso hizo que el director escribiera detalladamente todo lo que hacía, como un diario de pruebas que demostraría su inocencia ante cualquier eventualidad. Pero la Caza de Brujas lo mantuvo tres años sin dirigir.
Glenn Ford es el protagonista. Mantuvo romances con Zsa Zsa Gabor, Rita Hayworth, Joan Crawford, Brigitte Bardot, Judy Garland, o Debbie Reynolds. En 1987 fue homenajeado con el Premio Donostia en el Festival de Cine de San Sebastián. Con el magnífico antecedente que supuso "Gilda", actuó , entre otras, en "La dama de Trinidad", "Deseos humanos" "Semilla de maldad", "Jubal", "La casa de té de la Luna de Agosto", "El tren de las 3,10" "Cimarrón", "Los cuatro jinetes del Apocalipsis", "Chantaje contra una mujer", y hasta trabajó en la primera de Supermán (era el padre de Supermán).
Gloria Grahame, el principal personaje femenino, obtuvo el Óscar a la mejor actriz secundaria por "Cautivos del mal". Estuvo casada con el director Nicholas Ray, con el que hizo varias películas. Entre los títulos de sus trabajos destacan, "No serás un extraño", "Deseos humanos", "Una aventurera en Macao", "El mayor espectáculo del mundo", "En un lugar solitario" o "Encrucijada de odios". Rodó en España una película, "Tarots", dirigida por José María Forqué.
Lee Marvin comenzó a trabajar como fontanero. Es recordado por el tono grave de su voz, su pelo cano y su estatura (1,88 m.). Entre sus películas destacan "Salvaje", "El motín del Caine", "Conspiración de silencio", "El hombre que mató a Liberty Valance", "Los profesionales","La taberna del irlandés", "Código del hampa", "Doce del patíbulo", "A quemarropa", "Infierno en el Pacífico" o "La leyenda de la ciudad sin nombre". Le dieron el Óscar por su actuación en "La ingenua explosiva", donde hacía dos personajes.
Otro personaje femenino está interpretado por Jocelyn Brando, hermana mayor de Marlon Brando (la conocerán enseguida por su parecido). Entre sus películas destacan "Al caer la noche" o "La jauría humana". Pero hay otro tercer personaje femenino, muy importante, porque es el que mueve la trama, que fue interpretado por Jaenette Nolan, una actriz que debutó encarnando a Lady Macbeth en el film de Orson Welles, "Macbeth". Hizo películas como "Dos cabalgan juntos" o "El hombre que mató a Liberty Valance". Y el malo, el personaje de Mike Lagana, está interpretado por Alexander Scourby, al que hemos podido ver en "Gigante" o "La dama de Trinidad".
La acción de la película tiene lugar en una ciudad norteamericana inexistente llamada Kenport, perteneciente al ficticio condado de Parkway. Por algo será lo de lugares imaginados y no reales.
PARA EL COLOQUIO
La introducción de "Los sobornados" es uno de los mejores comienzos del cine: El suicidio del policía, la viuda que lee su testamento/denuncia, la llamada al mafioso, éste a su matón (donde vemos al Comisionado de la policía). ¡Cuanta información en unos pocos minutos! ¡Todos los hilos de la trama expuestos, que a continuación nos llevarán a la madeja! ¡Que manera de atrapar al espectador desde el principio, cómo nos hacen entrar en esa historia de crimen, corrupción y violencia! Esto sí que es Cine Negro. No se ve una película así todos los días, por muy temprano que se levante uno.
Se ve que han cambiado las cosas desde la prohibición del alcohol, pero los gángsters siguen haciendo grandes negocios y contribuyen al fondo de los gastos de la policía. Continúan manejando los hilos, y la policía les protege. No sé por qué, pero me traen a la memoria personajes como Granados y Marjaliza, y tantos otros.
La viuda del policía corrupto y la novia del gángster, hermanadas por un abrigo de visón mientras los policías y los gángsters se unen en el póker. Sin olvidar las aportaciones del mafioso a la policía. Y Lagana diciendo que las elecciones se acercan. También esto me suena. Pero, aunque hagan ciudades de la justicia o de la cultura, "no podrán disimular su olor", como le recuerda Bannion a Lagana en su casa. Claro que todos esos corruptos, apoyan la frase de Gloria Grahame: "Yo he sido rica y he sido pobre. Créame, ser rica es mucho mejor". Debe ser mejor, siempre que lo demás no importe.
El grado de violencia que destila, inusual para la época: la bomba en el coche, el cigarrillo apagado en la mano de la chica, el café hirviendo en los rostros de Gloria Grahame y Lee Marvin.
Cómo un hombre bueno se llena de odio y venganza.
Si la Grahame no empieza a mover piezas de una manera definitiva, todo hubiera quedado tapado.
En la escena en la que Glenn Ford y Lee Marvin se encuentran por primera vez en "El retiro", suena de fondo la famosa canción que interpretó Rita Hayworth en "Gilda".
Fritz Lang sabe ‘presentar’ con todos los contrastes necesarios los distintos lugares de la trama: el hogar del policía, la comisaría, la casa del mafioso, de la viuda, del matón de turno, los garitos, las habitaciones de hotel… Nos hacemos una idea del espíritu de la ciudad. Y "Los sobornados" es otra de tantas lecciones de cine como dictó Fritz Lang, tanto en Alemania como en Hollywood.
El personaje de la intrigante y maléfica viuda Bertha Duncan (Jeanette Nolan) quien se ha constituido una especie de seguro de vida por valor de un millón de dólares, al esconder la implicatoria carta de su marido en un banco y utilizarla si ello fuera necesario en caso de un posible asesinato.
Glenn Ford es el más indicado para encarnar al detective Bannion por ese aire de franqueza y honestidad que transmite su rostro y su flequillo, donde pasa de marido ejemplar a despertar un irreprimible sentimiento de venganza. Me atrevo a decir que estamos ante una de las mejores actuaciones de Glenn Ford, si no la mejor de su carrera.
JESÚS YAGÜE