
El conformista
08/11/2019
Hanna K
13/12/2019
FICHA TÉCNICA
Título original Léolo
Año 1992
Duración 107 min.
País Canadá
Dirección Jean-Claude Lauzon
GuiónJean-Claude Lauzon
Música Richard Gregoire
Fotografía Guy Dufaux
Reparto: Maxime Collin, Gilbert Sicotte, Ginette Reno, Julien Guiomar, Giuditta Del
Vecchio, Denys Arcand, Pierre Bourgault, Andrée Lachapelle, Yves Montmarquette, Lorne
Brass, Roland Blouin, Geneviève Samson, Marie-Hélène Montpetit, Francis St-Onge
Productora Coproducción Canadá-Francia; Les Productions du Verseau, Flach Film, Canal+
Género Drama | Infancia. Película de culto
Sinopsis:
Léo Lauzon es un niño que vive en un humilde barrio de Montreal, atrapado en una sórdida existencia. Cada noche intenta evadirse por medio de los recuerdos, los sueños y su desbordante imaginación, pero la cruda realidad familiar interrumpe siempre sus fantasías: tiene un padre obsesionado por la salud intestinal de toda la familia, un hermano culturista que vive preso del miedo, dos hermanas que padecen trastornos mentales, un abuelo a quien nadie presta demasiada atención y una madre enorme que domina el microcosmos familiar. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "LEOLO"
Lo que voy a leer a continuación tiene mucho que ver con Leolo, la película que veremos hoy, y nos puede servir para entender mejor el film y su espíritu:
"Estoy sola. Solo tengo que cerrar mis ojos para darme cuenta de ello. Cuando quieres saber dónde estás, cierras los ojos. Estás ahí, donde se está cuando tienes los ojos cerrados; estás en la oscuridad y en el vacío. Está mi madre, mi padre, mi hermano... Pero ellos no están ahí donde yo estoy cuando tengo los ojos cerrados. Ahí donde yo estoy cuando cierro los ojos, no hay nadie, nunca hay nadie salvo yo (...) No hay que preocuparse de lo que sucede a ras de suelo ni a flor de agua. Eso no cambia nada de lo que sucede en la oscuridad y en el vacío, ahí donde estamos. En la oscuridad y en el vacío no sucede nada. Solo queda esperar, todo el tiempo. Esperar a que pase algo para que todo se pase, para salir de ahí".
Estas palabras que acabo de leer pertenecen al comienzo de una novela que he descu¬bierto indagando en la película de hoy. Un libro insólito titulado "El valle de los avasalla¬dos", (L'Avalée des avalés, en francés, en el original), una obra editada en 1966, del enig¬mático escritor canadiense llamado Réjean Ducharme, que murió en 2017 a los 76 años, pero dejó de escribir 18 años antes. Un autor que decidió hacerse invisible para el mundo y la prensa. Rechazaba toda propuesta para realizar entrevistas y no hacía ninguna aparición pública; apenas existen dos fotografías suyas tomadas en su juventud. Sus vecinos decían que no le conocían y ni siquiera su editor en Montreal mantuvo nunca una conversación cara a cara con él. Todo ello a pesar de haber obtenido el Premio Nacional de las Letras del gobierno francés. Pero Réjean Ducharme fue escritor (publicó nueve novelas), además de dramaturgo (cinco obras), guionista de dos películas (pero no de la que vamos a ver hoy) , escultor y escritor de canciones. Así que, la única manera de encontrarse con él, con Ré¬jean Ducharme, es a través de su obra, que, dice un crítico, "arrolla de energía y vitalidad".
Y este es el momento, una vez que hemos presentado al autor, que indudablemente habrá producido cierto interés, de leer un poco más de "El valle de los avasallados", porque es el libro que inspira al cineasta Jean-Claude Lauzon para nuestra película de hoy, Leolo, aunque no es una adaptación del texto, sus intenciones y su estilo están muy cerca de lo que vamos a ver. Digamos que "El valle de los avasallados" y "Leolo" tienen tanto que ver, que ambas obras (una literaria y otra cinematográfica) van en el mismo paquete, una y otra se pertenecen y se comprenden.
"No se nace al nacer -dice el libro- Se nace unos años más tarde, cuando se toma conciencia de ser. Yo nací más o menos a la edad de cinco años, si mal no recuerdo. Y nacer a esa edad, es nacer demasiado tarde, porque a esa edad ya se tiene un pasado, el alma tiene forma. Nada más nacer una mariposa prueba sus alas. Su primer movimiento es aquel que la lanza borracha perdida hacia el azur. Las mariposas son hermosas. Al nacer, creí poder elegir y elegí ser una mariposa con las alas compuestas de vidrieras amarillo anaranjadas. Luego, convencida de mi acierto, sin pensarlo más, me lancé desde lo alto del torreón en el que me encontraba. ¡Por desgracia!, no era una mariposa. (...) En realidad, era un rinoceronte (...) Cuando se es rinoceronte, es inútil intentar volar".
Os preguntaréis porqué insisto tanto en el libro de Réjean Ducharme, "El valle de los avasallados". Porque además de lo que he contado, éste libro aparece en la película: es el único libro que hay en la casa de la familia de Leolo, el protagonista, y éste se encuentra bajo la mesa en la que comen, sirviendo para calzar una de sus patas. Y veremos y escucharemos cómo Leolo lee sus páginas a la luz que surge del interior de una nevera.
"Hoy el film está terminado, soy feliz -decía su director, Jean Claude Lauzon, cuando concluyó la película, en 1992- y paso a otro asunto. Vuelvo a ocuparme de las otras cosas que me interesan y puede que en tres, cuatro o cinco años me vuelva una idea". Pero no sabemos si volvió a tener una nueva idea para rodar su siguiente película: Jean Claude Lauzon murió el diez de agosto de 1.997, a los 43 años, cuando regresaba de una excur¬sión de pesca de fin de semana sobrevolando una región desierta del norte de Québec, en el hidroavión que él mismo pilotaba. Y con él falleció también su novia, una presentadora de televisión.
Jean Claude Lauzon sólo dirigió dos películas en su vida, "Un zoo la nuit", y "Leo¬lo", que vamos a ver a continuación y con el que ganó el reconocimiento mundial. Naci¬do en Montreal y perteneciente a una humilde familia, Lauzon fue agricultor, obrero en diferentes fábricas, bibliotecario, talador de árboles, instructor de submarinismo o taxista. Un día descubre el cine y a partir de ese momento realiza varios cortometrajes a la vez que ingresa en el Instituto Americano del Film de Los Ángeles, para perfeccionarse en la dirección de actores. Con el último de sus cortometrajes obtiene el premio del jurado del Festival de Cine de Montreal. Cinco años después debuta en el largometraje con "Un zoo la nuit", escrito en colaboración con el veterano realizador y productor canadiense Denis Arcand y que la Seminci de Valladolid programó en la sección Punto de Encuentro. Con esta película consiguió un auténtico éxito a nivel nacional y se convirtió en el film con más nominaciones de la historia en los premios de la industria canadiense. También en la Seminci, años después, Lauzon ganó la Espiga de Oro con "Leolo".
"Cuando comencé a escribir Leolo -contaba el director-, a partir de textos que había escrito cuando era más joven, me dije que me gustaría llegar a hacer un film que tuviera el lirismo y la poesía de "El valle de los avasallados", el libro de Réjean Ducharme. Es lo único que sabía antes de escribir. Y la primera línea que puse sobre el papel fue «Los olores y la luz soldaron mis primeros pensamientos» (...) En un momento dado ciertas cosas te habitan y tienes ganas de decirlas.
Del reparto voy a destacar a Maxime Collin, que tenía 11 años cuando fue elegido para hacer el protagonista de "Leolo". Después tuvo una corta carrera como actor y él mismo se sintió olvidado y puso una tienda de limpieza de automóviles.
La madre del protagonista en la película se llama Ginette Reno, y es una cantante al parecer muy conocida, a partir de que actuó en Montreal junto a Gilbert Bécaud y después participó en el Olympia de París, convirtiéndose en la reina de la música quebequense. Ade¬más ha presentado programas de televisión y ha trabajado como actriz en algunas películas.
Giuditta Del Vecchio, que aquí interpreta a la joven amiga de Leolo es una actriz italiana que trabajó con Chabrol en "Dias tranquilos en Clichy", con Lina Wertmuller en "Ninfa plebea", y en "Soñadores", de Bertolucci.
Julien Guiomar, actor de nacionalidad francesa, aquí es el abuelo. Trabajó en "Mado", de Claude Sautet, en "Z", de Costa Gavras o "La vía láctea" de Buñuel.
Pierre Bourgault (el Domador de Versos en la película), no era actor, sino profesor, comunicador y periodista, así como presidente de la Coalición para la Independencia Na¬cional de Quebec, aunque Lauzon negó que la elección fuera por razones políticas.
Para el Coloquio
¿Se puede transmitir poesía desde la crueldad, la fealdad, la suciedad física y moral?
¿Se puede ser lírico desde la escatología, la sordidez y la inmundicia Poesía ante la miseria, poesía ante la realidad, poesía ante la locura?
"Los que no creen más que su propia verdad me llaman Leo Lozeau" nos dice el pro¬tagonista de esta película (un signo de rebeldía cambiarse el nombre que te han impuesto y que grita desde el balcón mientras orina: ¡Leolo Lozone!)
Jean-Claude Lauzon, un director con un apellido demasiado similar al del protago¬nista como para negar el carácter autobiográfico de ciertos aspectos de la historia: "Lauzon y Lozeau" (Luzo), un alegato en favor de soñar (reflexionar, escribir, leer) como antídoto de la locura que nos rodea a diario: "Porque sueño, yo no estoy loco… porque sueño, yo no lo estoy", palabras que se nos van a quedar grabadas en la memoria por mucho tiempo, creo yo.
"Leolo" rechaza aceptar la realidad gris, sucia y deprimente que le rodea (una tribu desquiciada pero muy humana), y para ello utiliza el libro: Para evadirse de esa pesadilla entregándose a la lectura y la escritura, al poder de las palabras.
Y Léo Lozeau (Luzo) logra convertirse en Leolo Lozone, hijo de un tomate siciliano "contaminado". Es el mismo que lee "El valle de los avasallados" y reflexiona con esa voz de adulto: "Lo único que le pido a un libro es que me inspire energía y valor. Que me diga que hay más vida que la que puedo abarcar. Que me recuerde la urgencia de actuar.
La revolución silenciosa (o tranquila), fue un período sociopolítico y sociocultural en la provincia de Quebec, que se caracterizó por la secularización del gobierno, la creación de un estado de bienestar administrado por el estado, y la realineación de la política en facciones federalistas y soberanistas (o separatistas ) y la eventual elección de un gobierno provincial pro soberanía en las elecciones de 1976 . La revolución silenciosa generalmente se refiere a los esfuerzos realizados por el gobierno liberal de Jean Lesage (elegido en 1960).
El gobierno de Lesage se propuso nacionalizar las empresas hidroeléctricas. También estableció el plan de pensiones de Quebec y creó nuevos ministerios para asuntos culturales y relaciones federales/provinciales. Sin embargo, la reforma más radical de Lesages fue en educación.