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FICHA TÉCNICA
Título original “Le mani sulla città”
Año 1963
Duración 105 min.
País Italia
Dirección Francesco Rosi
Guión Francesco Rosi, Raffaele La Capria, Enzo Provenzale
Música Piero Piccioni
Fotografía Gianni Di Venanzo (B&W)
Reparto: Rod Steiger, Salvo Randone, Guido Alberti, Marcello Cannavale, Angelo
D'Alessandro, Carlo Fermariello, Dante Di Pinto, Alberto Conocchia, Terenzio Cordova
Productora Coproducción Italia-Francia;
Género Drama | Política. Mafia
Sinopsis:
Nottola, concejal del ayuntamiento de Nápoles, además de ser miembro de todas las comisiones relacionadas con la construcción, es un magnate del negocio inmobiliario. Respaldado por los concejales del centro y la derecha, se dedica a la especulación. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "LAS MANOS SOBRE LA CIUDAD"
El Neorrealismo italiano nació y vivió apegado a la tierra.
Mostraba los escombros de la Segunda Guerra Mundial pero también, los rostros, a los gestos, a las miradas desencantadas de quienes no acaban de escapar nunca del pasado. El cine neorrealista los traía al presente, los hacía aparecer, daba fe de su existencia.
Su posición no era expresamente reivindicativa porque no necesitaba serlo.
Mostrar la realidad se constituía en el acto más efectivo, a la par que elegante, que el combate político pudiera acometer.
La sociedad cambiaba, los cascotes se retiraban, el país se reconstruía y las conciencias requerían una agitación renovada. Hay que evitar aquello de “HAY QUE CAMBIAR TODO PARA QUE TODO SIGA IGUAL”, y por ello apareció el Realismo Crítico, y en el nombre se percibe ya la diferencia. Lo crítico, ha de ser EXPLICITADO para que se centre ahí el debate social.
Francesco Rosi (Nápoles, 1922-Roma, 2015), es uno de los representantes más conspicuos de esta generación de directores italianos. Originario de Nápoles (el maltrecho sur) su obra va a girar casi siempre en torno a los abusos del poder y a lo insondable de sus cloacas.
El suyo es un cine más que militante, es una manera de concebir la realidad.
Rosi declaraba: “Mi única pretensión es hacer buen cine, pedagógico, con contenido ético y valor estético. ¿Mi cine es de izquierdas?. Me conformo con descubrir qué pasa en la vida cotidiana de mi país, ofrecer al público elementos de concienciación”.
Hablar de la corrupción en el cine requiere hablar por tanto de este director ya fallecido. Y entre sus obras la más específica para el tema que nos ocupa es “Las manos sobre la ciudad”, radiografía de la especulación inmobiliaria que, examinada hace casi sesenta años (la obra data de 1963), sigue poseyendo una, desgraciadamente, fresca actualidad.
La historia es bien conocida. Las ciudades crecen a golpe de plan urbanístico y los terrenos que conquistan multiplican su precio. Demasiado dinero para dejarlo escapar. Las fortunas crecen y se expanden, y la honorabilidad flaquea. Los poderes públicos con-funden su función y las cuentas ya no se rinden ante los ciudadanos sino ante el propio patrimonio.
“Todo ganancia y ningún riesgo”, dice el constructor Edoardo Nottola, quien acaba de dibujar un metro cuadrado sobre el terreno de un descampado: “¿A cuánto se puede pagar hoy esta tierra? ¿300, 500, 1000 liras el metro cuadrado? Pero ¿y mañana? 60.000, 70.000 o incluso quizá más. Todo depende de nosotros. El 5000% de beneficio".
Expléndida interpretación de Rod Steiger.
PARA EL COLOQUIO
Hace muy poco hemos tenido que padecer la explosión de la burbuja inmobiliaria ¿Qué parecido hay con lo descrito en “Las Manos sobre la Ciudad”? ¿Qué hacer, como abordar la especulación desmesurada y la corrupción?
Algunos casos:
La Punta, en Valencia, que tuvo como dramática consecuencia “más de 100 familias desahuciadas, 750.000 metros cuadrados de huerta arrasada, alquerías históricas destruidas, silencio y desprecio a las quejas vecinales, y durísima represión a la resistencia ciudadana".
La alteración del paisaje histórico producido en Sevilla a causa de la construcción de un rascacielos de 178 metros de altura, la torre Pelli.
Plataforma Salvem El Cabanyal, en Valencia, un barrio histórico protegido que pretendía ser demolido por el ayuntamiento.
La venta a fondos buitre de viviendas sociales.
La Ciudad de la Justicia en Madrid.
JOSÉ MIGUEL PUERTA