
Milou en mayo
20/11/2020
Copia certificada
18/12/2020
FICHA TÉCNICA
Título original "L'ora di religione" (“Il sorriso di mia madre”)
Año 2002
Duración 102 min.
País Italia
Dirección Marco Bellocchio
Guión Marco Bellocchio
Música Riccardo Giagni
Fotografía Pasquale Mari
Reparto: Sergio Castellitto, Jacqueline Lustig, Chiara Conti, Gigio Alberti, Alberto
Mondini, Gianfelice Imparato, Gianni Schicchi, Maurizio Donadoni, Donato
Placido, Renzo Rossi, Pietro De Silva, Bruno Cariello, Piera Degli Esposti, Toni
Bertorelli
Sinopsis:
Ernesto Picciafuoco (Sergio Castellitto) es un pintor agnóstico que, un buen día, re-cibe una noticia desconcertante: El Vaticano quiere canonizar a su madre. De la noche a la mañana, Ernesto se verá en el centro de un proceso que ni entiende ni comparte, creando en su interior (y en el de su familia) un conflicto difícilmente asumible (Fotogramas)
PRESENTACIÓN "La Sonrisa de mi madre"
PREMIOS
2002: Festival de Cannes: Nominada a la Palma de Oro a mejor película.
2002: Premios David di Donatello: Mejor actriz secundaria (Piera Degli Esposti).
2002: Premios del Cine Europeo: Mejor actor (Castellitto). 4 nominaciones.
Como la película se desarrolla sobre un proceso de beatificación o canonización, unas notas sobre en qué consiste este proceso.
Antes de la canonización de un fiel difunto, se debe proceder a su beatificación. La beatificación requiere dos procesos: el primero, el llamado proceso de virtudes heroicas y, el segundo, el proceso que declara probado que Dios ha obrado un milagro por intercesión del fiel a quien se pretende beatificar.
El Proceso de Beatificación: La causa de beatificación se introduce cuando un fiel ha fallecido con fama de santidad en diversos lugares del mundo y esa fama es constante y creciente. Para comenzar el proceso de beatificación, debe haber transcurrido un plazo mínimo de cinco años y un plazo máximo de cincuenta años desde la muerte del fiel, para evitar la desaparición de las exigentes pruebas que se requieren.
El Proceso de la Canonización: El beato(a) o siervo (a) de Dios, ya lo sea por martirio o por virtudes heroicas, puede ser canonizado, si se prueba que ha habido un nuevo mila¬gro atribuible a la intercesión del beato. Ese milagro debe ser posterior a la beatificación y se analizará y probará de la misma manera que en el proceso de beatificación.
Una vez terminado el segundo proceso del nuevo milagro comprobado, el Papa, si lo estima procedente, promulgará un Decreto por el que se ordena la canonización. La fecha de la misma se decide en un Consistorio de Cardenales.
Es decir, que, para canonizar a un ya beato por virtudes heroicas, ha debido probarse judicialmente y de manera rigurosa, en varias instancias y con muchos peritos, que han existido dos milagros. Pero si la canonización del beato es por vía de martirio, se debe probar sólo un milagro.
Los procesos de beatificación y de canonización están contemplados en la Constitu¬ción Apostólica "Divinus perfectionis magister" del Sumo Pontífice Juan Pablo II.
LA PELÍCULA
En "La Hora de la Religión" ("La Sonrisa de mi Madre") Bellocchio grita toda su decepción ante un sistema intolerante, absurdo y decadente como el que gira en torno a los círculos religiosos de la capital. Para ser presentados como ridículos están los propios familiares del protagonista, todos empeñados en aprovechar la posibilidad de canonizar a una madre que, sumisa y por tanto pasivamente violenta, ciertamente no era santa. Todos estos burgueses caídos, junto con la hueste de nobles cobardes y patéticos que lamentan la monarquía y los valores "restauradores", se encuentran con Ernesto en su camino hacia la liberación final de todos sus fantasmas. Gracias a la importancia de la puesta en escena, lo que habría corrido el riesgo de volverse grotesco y ridículo es, en cambio, perfectamente plausible, como toda la subtrama del duelo con el conde loco. Por tanto, lo que la película afirma con elegante rabia no es precisamente la legitimidad del ateísmo de su protagonista, sino su derecho a ser libre y a ejercerlo en detrimento del mundo en el que, a pesar suyo, vive. La principal culpable de este estado de cosas es también y sobre todo Roma, la arcana y perversa "mammon", cuya arquitectura principal, símbolo descarado de pompa y poder oculto, es valientemente destruida y disuelta por el protagonista en una de las escenas más evocadoras. Bellocchio, y esta es la gran fuerza de su obra, logra no proponer al público discursos dogmáticos y falsamente provocadores; Prefiere dejar al espectador la posibilidad de elegir qué interpretar de la historia que se pone en escena: así todos los personajes tienen más de una dimensión, e incluso para muchos no se explica el significado dentro de la historia, ver al profesor de religión que sorpresivamente es una bella y provocativa joven. La estructura del guión, entonces, es tan coherente y lúcida que cuando termina la película ni siquiera se lo espera, y se comprende de inmediato que en cambio ya ha sucedido todo sin que se propongan escenas retóricas.
Al final, "La hora de la religión" es una película valiente, pero no declamatoria y de fácil asimilación: no nos dice qué pensar, como habrían hecho muchas películas, sino que simplemente nos dice cómo piensas, utilizando admirablemente la seducción del cine bien hecho. Bellocchio, que en películas recientes había demostrado que había redescubierto un estilo y una capacidad de puesta en escena envidiables para muchos cineastas locales, vuelve a abofetear al espectador (y, esperamos, también al propio cine italiano) con la honestidad de sus propias convicciones y la transparencia de su manera de expresarlas (Offscreen revista de cine; ora di religione por Adriano Ercoloni).
EL DIRECTOR
Marco Bellochio nace en Bobbio (Italia) el 9 de noviembre de 1939. Desde muy pequeño mostró vocación por el cine, ya desde la escuela de los salesianos de Bobbio donde estudió (y donde estaba considerado un alumno rebelde). Frecuentó el cine local de Bobbio y en 1959 marchó a Londres para estudiar cinematografía.
Con veintiséis años dirigió en Bobbio su primera película, "I pugni in tasca" (1965), donde ya se evidencian las señas de identidad de su cine, su compromiso con el pensamiento de izquierdas y su mirada crítica hacia la sociedad. La película fue rodada con gran economía de medios, sufragada por la propia familia de Bellocchio (especialmente por su hermano Tonino) y rodada en la propia casa de la madre del director. El mismo incon¬formismo y beligerancia política se advierte en sus siguientes obras, la película de ficción "La Cina è vicina" (1967) y el documental "Il popolo calabrese ha rialzato la testa" (Paola) (1969), este último producido por la Unione Comunisti Italiani. Con "La Cina è vicina" Bellocchio ganó el Gran Premio del Jurado del Festival Internacional de Cine de Venecia y el Nastro d'Argento del Sindacato Nazionale Giornalisti Cinematografici Italiani al mejor guión. En ese mismo año, participó dirigiendo el episodio "Discutiamo, discutiamo" de la película colectiva "Amore e rabbia" (el resto de episodios estuvo a cargo de Pier Paolo Pasolini, Bernardo Bertolucci, Carlo Lizzani y Jean-Luc Godard). Bellocchio es un ateo y evoca su infancia y su tiempo de estudio con los salesianos en la película "Nel nome del padre" (1972), en la que actuó Laura Betti. En su siguiente película, "Sbatti il mostro in prima pagina", actuó Gian Maria Volonté.
En 2002 dirigió a Sergio Castellitto en la película que presentamos "L'ora di religione" (que en español se tituló "La sonrisa de mi madre"), con la que ganó el premio Nastro d'Argento al mejor director. En la película "Buongiorno, notte" (Buenos días, noche, 2003) reconstruyó el secuestro y asesinato de Aldo Moro por las Brigadas Rojas. "Buon¬giorno, notte" ganó el Premio Especial del Jurado del Festival de Venecia de 2003. En 2005 estrenó "Il regista di matrimoni", protagonizada por Sergio Castellitto. Esta película participó en la sección «Un certain regard» del Festival de Cannes de 2006. Su película Vincere se rodó en 2008. En ella narra la vida de Ida Dalser, amante de Benito Mussolini y madre de su hijo Benito Albino.
En 2010 dirigió para la RAI la transmisión en directo de la ópera Rigoletto de Giu¬seppe Verdi. La representación tuvo lugar en los escenarios reales de la ciudad de Mantua en los que se ambienta la ópera. 148 países recibieron la señal en directo.
En 2012 a pesar de numerosas dificultades con la de producción inicia el rodaje de "Bella Addormentata" que se estrena en el Festival de Venecia, la película trata el tema de la eutanasia y la dificultad de contar con una ley fin de vida en un país, Italia, que es el hogar de la frontera Ciudad del Vaticano, centro mundial de la Iglesia católica Tras la decisión del jurado de Venecia, que excluía la película del León de Oro (asignado al director "Kim Ki-duk"), Bellocchio hace fuertes críticas a lo dicho por el Presidente Michael Mann y al trabajo de todo el jurado, al que acusa de no entender las películas italianas. En 2019 rueda "El Traidor", un film basado en hechos reales sobre Tomasso Buscetta "El Capo de los dos Mundos" que en los años ochenta del siglo pasado decidió poner patas arriba el mundo de la "Cosa Nostra" denunciando a todos los que la integraban y provocando el primer macro juicio que hubo en Italia.
LOS ACTORES
Entre el grupo de actores que trabajan a las órdenes de Bellochio en esta película son destacables las actuaciones de Castellito en el papel de Ernesto el hijo pintor y ateo y de la actriz Piera Degli Esposti la tía María, gran organizadora del aquelarre de la beatificación
Sergio Castellitto es uno de los actores más representativos de una generación del cine italiano colocada entre la tradición del gran cine y la renovación iniciada en los años ochenta. Con un importante bagaje teatral a las espaldas, Castellitto ha triunfado en Italia como protagonista de series de televisión de enorme éxito en los años noventa, y en importantes papeles cinematográficos. Ha dirigido un puñado de filmes, además de actuar a las órdenes de algunos de los grandes maestros italianos y franceses como Marco Ferreri, Ettore Scola o Jacques Rivette. Castellitto, en entrevista con Lola Galán en el estreno de la película en España rechaza, sin embargo, que la película, que provocó en Italia una fuerte protesta, sea anticatólica. "No critica la religión, sino la hipocresía de nuestra sociedad", explica el actor. Por su protagonismo en esta película y en la ale¬mana Deliciosa Martha, Castillito consiguió el premio al mejor actor europeo en el mes de diciembre de 2003 en Roma.
Piera Deli Esposita nacida en Bolonia, 12 de marzo de 1939 es una actriz y direc-tora de escena italiana. Comenzó su carrera teatral en los años 1960 con Gigi Prieto en el Grupo de 101 dirigido por Antonio Calenda. Durante su trayectoria teatral en Italia ha trabajado con muchos directores relevantes entre los cuales están Maurizio Scaparro, Giancarlo Cobelli, Aldo Trionfo, Roberto Guicciardini, Sandro Sequi, Massimo Castri, Cherif. Con Dacia Maraini escribió su autobiografía, Storia di Piera (Historia de Piera), de la que Marco Ferreri hizo la película homónima, con Marcello Mastroianni y Hanna Schygulla. Su carrera cinematográfica comenzó en 1967 con "Trio", película dirigida por Gianfranco Mingozzi. Después fue dirigida en películas por directores como Lina Wertmüller, Nanni Moretti, Marco Bellocchio, Aurelio Grimaldi, Giorgio Treves, Paolo e Vittorio Taviani, Fiorella Infascelli. En 1969 fue dirigida por Pier Paolo Pasolini en su película "Medea". En 2003 recibió el premio a mejor actriz secundaria por su actuación en la "Sonrisa de mi Madre".
Digna de mención es la escenografía de Marco Dentici por la que recibió el David di Donatello de la academia de cine italiana.
ALFREDO ÁLVAREZ