
El crepúsculo de los dioses
25/09/2020
Accidente
23/10/2020
FICHA TÉCNICA
Título original "The Syrian Bride"
Año 2004
Duración 96 min.
País Israel
Dirección Eran Riklis
Guión Eran Riklis, Suha Arraf
Música Cyril Morin
Fotografía Michael Wiesweg
Reparto: Hiam Abbass, M. Khoury, Clara Khoury, A. Barhom, Eyad Sheety, Evelyn Kaplun,
Julie-Anne Roth, Adnan Tarabshi, M. Bajali, Uri Gavriel, Alon Dahan, Robert Henig
Productora Coproducción Israel-Francia-Alemania;
Eran Riklis, Neue Impuls Films, MACT Productions
Género Comedia. Drama | Bodas. Conflicto árabe-israelí. Familia
Sinopsis:
Mona, de origen druso, debe viajar a Siria para concretar los detalles del matrimonio que sus padres concertaron entre ella y su primo, una estrella de la TV. Mona se muestra remisa porque sabe que una vez allí nunca más podrá volver a ver a su familia que vive en los Altos del Golán. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "LA NOVIA SIRIA"
Localización y contexto histórico.
La acción de la película "La novia siria" se desarrolla en la ciudad Majdal Shams, localidad drusa situada al sur del Monte Hermón y al norte de los Altos del Golán. Es la mayor de las cuatro poblaciones sirio drusas que hay. La mayoría de sus habitantes son sirio drusos, aunque hay algunos cristianos. Desde la Guerra de los Seis Días, en junio de 1967, el pueblo está bajo el control de Israel. Según la Oficina Central de Estadísticas de Israel, la población de Majdal Shams era de 10.930 habitantes en 2017.
La guerra de los Seis Días, también conocida como la guerra de junio de 1967 en la historiografía árabe, fue un conflicto bélico que enfrentó a Israel contra una coalición árabe formada por la República Árabe Unida (Jordania, Irak y Siria) entre el 5 y el 10 de junio de 1967. Esta guerra es una más de la serie de guerras entre Israel y sus vecinos árabes, todas surgidas tras la creación del Estado de Israel en 1948. Las consecuencias del enfrentamiento han sido profundas y han llegado hasta el presente. En la presentación del viernes relataremos brevemente los antecedentes del conflicto, el desarrollo de la guerra y sus consecuencias inmediatas y a largo plazo. Comentaremos como cambia, por un lado, el mapa geopolítico de la zona y, por otro, las relaciones y alianzas entre los países.
Como anticipo os cuento que los Altos del Golán es una meseta que está en la frontera entre Israel, Líbano, Jordania y Siria, de un área aproximada de 1800 km², de los cuales cerca de 1200 km² están bajo ocupación militar de Israel, unos 235 km² están controlados por la UNDOF y el resto permanece bajo soberanía Siria.
Israel conquistó este territorio a Siria durante la guerra de los Seis Días (1967) y la guerra de Yom Kipur (1973). La ONU a través de la Resolución de su Consejo de Segu-ridad, adoptada por unanimidad, lo considera «territorio ocupado». Israel, en cambio, lo considera territorio en disputa. Desde entonces, es parte del conflicto árabe-israelí crucial en las negociaciones de paz entre Israel y Siria. Aunque formalmente no han sido anexa-dos, sí han sido integrados en el sistema administrativo israelí desde 1981. Para Siria, los Altos del Golán pertenecen a la unidad administrativa de Qunaytra. El tema recobró vi-talidad en el verano del año 2000, cuando Bashar al-Ásad, tras suceder a su padre, asumió la presidencia en Damasco. En tal contexto se sitúa la película. De momento, solo EEUU reconoce la soberanía israelí sobre los Altos del Golán. El gran valor de esta región es el agua con la que abastecen a Israel, también apreciada por el vino y el petróleo.
Hablaremos de los drusos que son una minoría religiosa que habita principal¬mente en Siria, el Líbano, Jordania e Israel. Suelen hablar el árabe y el idioma del país donde residen. Son cerca de un millón en el mundo. Son monoteístas que aceptan la legitimidad de los profetas de las tradiciones griega, judeocristiana e islámica, creen en la reencarnación, mantienen en secreto buena parte de los detalles de su fe y no aceptan conversiones por lo que no recomiendan el paso de una religión a otra. No aceptan la poligamia, el consumo de tabaco, alcohol y cerdo. La religión drusa no permite el matrimonio entre sus miembros y otras comunidades (musulmanes, cristianos, judíos, etcétera). Veremos de qué manera afecta esto a las relaciones entre los personajes. Los drusos creen en la sabiduría de la filosofía griega antigua como Platón y Sócrates. En la película se aprecia la situación absurda a la que se enfrenta esta po¬blación por los conflictos sociopolíticos en Medio Oriente. El pueblo druso, islámico, habitante de las Alturas del Golán, territorio originalmente sirio, pero ocupado por Israel desde 1967, carece de nacionalidad propia a causa del litigio, y en su documento de identidad reza "nacionalidad indefinida", por ridículo que parezca. Los habitantes de esa zona se encuentran divididos entre quienes se oponen a la ocupación israelí y siguen ligados a Siria (la resistencia), y los colaboracionistas de Israel. Si un miembro de esa población indefinida atraviesa la frontera para ir a vivir a Siria o a Israel, tiene prohibido el reingreso a la zona. La película realza la absurda posición de los 2 países ante su conflicto.
Mona (Clara Khoury), quien, en una reminiscencia tarantiniana, interpreta a la No-via, pertenece a una comunidad drusa. La muchacha se enfrenta al problema de su nacio-nalidad y al de su religión. Nadie puede convertirse al drusismo, así como a nadie que a él pertenezca se le permite, por ejemplo, casarse con quien esté fuera de su congregación. A Hattem (Eyad Sheety), hermano de Mona, lo expulsaron por haberse casado con una mu-jer rusa ocho años atrás y, ahora, los ancianos del pueblo le exigen a Hammed (Makram Khoury) que le prohíba asistir a la boda que se va a celebrar en la frontera, bajo la asisten-cia del personal de la ONU.
La película es una versión árabe de las comedias costumbristas de casamiento. El guión, escrito por el director israelí Eran Riklis y la periodista y documentalista palestina Suha Arraf, tiene un evidente fin didáctico sobre una realidad política y social tan dolorosa como absurda. La película se inscribe en la nueva corriente del cine israelí que dirige una mirada crítica sobre la conducta de Israel hacia los árabes que viven en su territorio (es el caso de "Close To Home" y los documentales "El muro", "5 Días", "Zero Degrees Of Separation", "Ruta 181" y la obra de Eyal Sivan, todos vistos en los últimos festivales, y la recientemente estrenada "Caminando sobre el agua").
El director, Eran Riklis, es un cineasta israelí que nació en 1954. Vivió en Montreal y la ciudad de Nueva York hasta los seis años. Después la familia regresó a Israel. Sirvió en las Fuerzas de Defensa de Israel durante la Guerra de Yom Kippur y fue a la universidad en Tel Aviv. Se graduó de la Escuela Nacional de Cine y Televisión de Inglaterra en 1984, fue el primer israelí en hacerlo. Os contaré más sobre su carrera cinematográfica el día de la presentación.
En una entrevista concedida al diario El País en marzo de 2015 durante el rodaje de su película «Mis hijos» manifiesta su visión de las tensiones en su tierra:
"Si miras a Israel, la realidad es deprimente. Donde la gente muere y sufre es fácil pensar que no hay razones para vivir, así que necesitas el humor para salir de esa vorágine". El director considera la ironía como un gran recurso cinematográfico. "Un chiste irresisti-ble te implica y una vez que estás dentro de la historia no puedes escapar. Entonces puedo traerte la parte triste y la aceptas".
En su defensa del humor, Riklis afirma que no debería tener límites: "El único es la violencia, en cuanto hagas algo que dañe físicamente a otra persona, allí tienes que parar, o ser parado".
En otra entrevista en el Cultural en 2015 ante las preguntas del periodista, Riklis responde:
Es curioso que sitúe con tanta frecuencia a árabes como protagonistas de sus pelícu-las. ¿Qué motivos le llevan a ello?
"Dos motivos: Mi principio en la vida es que no distingo entre árabes, cristianos o judíos, hablo de personas, de gente. Se tiende a categorizar, trato de ver a la persona detrás de esas ideas. Creo que como cineasta es parte de la fascinación al contar una historia no solo hablar de ti mismo, sino ir a otro mundo. Me da una licencia para contar la historia de cualquiera. Podría irme a China y rodar allí. Se supone que eres capaz de contar una historia desde otro punto de vista, no solo el tuyo."
"Esos árabes que protagonizan sus filmes los solemos ver como víctimas de una si-tuación injusta propiciada por Israel".
"Sí y no. Los árabes son víctimas, pero también se equivocan y hacen cosas malas. Creo que las dos partes son víctimas e inocentes al mismo tiempo. Oriente Medio tiene una gran historia de batallas religiosas, sangre y conflictos y es difícil saber quiénes son los malos y los buenos, nada está tan claro. Para demasiada gente está demasiado claro y si eres árabe eres víctima y si eres judío, verdugo. No es tan sencillo. Cada cineasta alimenta la esperanza de que su film aportará un poco más de comprensión, un poco más de com-pasión, un poco más de tolerancia o, en lo que concierne al Cercano Oriente, un poco más de paciencia. Es con ese espíritu que hice "La novia siria", inspirándome en el amor. Eran Riklis".
Hiam Abbass (hermana de la Novia) es una intérprete palestina con residencia en París desde hace 30 años. "Hace tiempo me he dejado de inquietar por eso de la identidad. Me preocupaba cuando era adolescente. Pero llega un momento en que decides abandonar un tema que el tiempo y la vida se encarga de cambiar. Prefiero pensar que me pertenezco a mí misma y al mundo antes que a una nacionalidad concreta". Nació en Nazaret, creció en un pueblo palestino del norte, cumplió años de su primera juventud en Jerusalén y acabó por emigrar a Francia.
Suha Arraf, Co-guiónista: Nacida en 1969 en Palestina, es a la vez diplomada en Filosofía y en Literatura en la Universidad de Haifa, y en antropología en la Universidad de Tel Aviv. Después de una formación complementaria en la escritura de guiónes, encara una carrera de periodista en el diario israelí Haaretz, luego se vuelca a la televisión donde realiza varios documentales. "La novia siria" marca su primera participación en largome-trajes. Colaborar en este guión, le ha permitido hablar de como ella misma se siente como mujer palestina oprimida por su sexo y su origen.
NOTAS DE PRODUCCIÓN
Pasaron tres años recorriendo los Altos del Golan, contactando sus habitantes, aprendiendo su historia e impregnándose de la situación política, social y psicológica de los drusos para realizar "La novia siria". Eran Riklis dijo que su inspiración para la película provino de una situación de la vida real que encontró hace 8 años mientras hacía un documental sobre las fronteras de Israel con los países vecinos.
Los actores son principalmente árabes israelíes y el diálogo es en árabe. Explicó que muchos de ellos compartieron experiencias con los personajes que interpretaron, por lo que fueron capaces de contar la historia desde un auténtico "punto de vista humano".
En el mundo árabe donde las películas de fabricación israelí están generalmente pro-hibidas, "The Syrian Bride" hasta ahora solo se ha mostrado públicamente en Marruecos, donde fue invitado el Rey, dijo Riklis.
Cyril Morin es miembro de la Academia, un compositor ganador de múltiples premios, que ha compuesto más de 120 bandas sonoras tanto para cine como para televisión. Su partitura para la aclamada "Samsara" (dirigida por Pan Nalin), ganó honores en AFI y festivales en Santa Bárbara y Melbourne. La banda sonora sigue siendo un éxito internacional, que ha atraído a muchos fans dedicados y ha convertido a Morin en una especie de compositor de culto. Fue nominado para un premio mundial de banda sonora y un premio de cine europeo por "La novia siria".
PARA EL COLOQUIO
Matrimonios concertados y su tratamiento en el cine.
Los refugiados.
El concepto de frontera relacionado con el de identidad.
El cine como recurso para abordar el absurdo y/o la sinrazón humana.
Tradiciones vs cambio: orden/caos: apolíneo/dionisiaco.
La diáspora drusa.