
Almas desnudas
22/02/2013
La noche del cazador
26/04/2013
FICHA TÉCNICA
FICHA TÉCNICA
Título original "The Woman in the Window"
Año 1944
Duración 99 min.
País Estados Unidos
Dirección Fritz Lang
Guión: Nunnally Johnson (Novela: J.H. Wallis)
Música Arthur Lange
Fotografía Milton R. Krasner (B&W)
Reparto: Edward G. Robinson, Joan Bennett, Raymond Massey, Edmund Breon,
Dan Duryea, Thomas E. Jackson, Dorothy Peterson, Arthur Loft, Frank Dawson
Productora: Distribuida por RKO Radio Pictures. International Pictures
Género: Cine negro. Intriga. Thriller | Crimen. Pintura
Sinopsis:
El profesor Wanley y sus amigos comienzan a obsesionarse con el retrato de una bella muchacha, que está expuesto en el escaparate contiguo al club en que se reúnen. Wanley conoce por casualidad a la mujer del retrato y acepta ir a su apartamento. Pero allí ocurrirá algo inesperado. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "LA MUJER DEL CUADRO"
La elegancia se está perdiendo en el cine y en la vida. Afortunadamente siempre nos quedarán los clásicos negros de intriga, como éste que vamos a ver hoy en Cine Club.
El cine negro es una oportunidad para denunciar los vicios y miserias de una sociedad a la que constantemente se pone en tela de juicio, pero también la ocasión para enjuiciar la moralidad de la propia condición humana.
Hoy, en esta presentación, voy a hablar sobre todo del director de la película, según consenso uno de los grandes, por la importancia que tiene en la historia del cine.
Fritz Lang (Viena, 1890 – Los Ángeles, 1976), arquitecto de profesión, desarrolló su carrera de director de cine en Alemania y Estados Unidos. Durante su época alemana dirigió clásicos como "Metrópolis" y "M, el vampiro de Düsseldorf", ambas consideradas como emblemas de lo que se llamó "Cine Expresionista".
Al finalizar "El testamento del Dr. Mabuse" en 1932, recibió la propuesta de Joseph Goebbels de hacerse cargo de la dirección de los estudios alemanes UFA, pero Lang era contrario a las ideas nazis, así que huyó a Francia, dejando todo lo que tenía y a su esposa Thea von Harbou, guiónista de muchas de sus películas y más cercana a las ideas que dominaban Alemania en aquella época.
Ya en Estados Unidos, tardó dos años en hacer su primera película americana, Furia.
Y el resto de su cine debió acomodarse a las normas de los diferentes géneros, aunque filmó entre otras destacadas películas policíacas: "Sólo se vive una vez", "La mujer del cuadro", "Perversidad", "Los sobornados", "Deseos humanos", "Mientras Nueva York duerme" y "Más allá de la duda".
A finales de los años cincuenta, en parte por el clima creado por las investigaciones del Comité de Actividades Antinorteamericanas, viajó a la República Federal Alemana para rodar "El tigre de Esnapur", "La tumba india" y "Los crímenes del Dr. Mabuse", su última película.
Despertó sospechas del Maccarthismo por su visión crítica sobre la justicia, la corrupción policial y la opresión institucional sobre los individuos. Vivía sumido en el terror de ser acusado de algo. Eso hizo que escribiera detalladamente todo lo que hacía, como un diario de pruebas que demostraría su inocencia ante cualquier eventualidad. Pero la Caza de Brujas lo mantuvo tres años sin dirigir.
Realizó 33 películas. Pero se dejó en el camino 22 proyectos que nunca pudo hacer.
Esta película comparte con "Jennie", "Laura" (que ya las hemos visto aquí) y "El retrato de Dorian Gray", el tema de la fascinación producida por un cuadro.
PARA FIJARSE Y REFLEXIONAR
El cine de los cineastas europeos llegados a Estados Unidos entre los años 30 y 40, se caracteriza por dotar a la imagen de cierto tenebrismo, como una plasmación pictórica del momento histórico que se estaba gestando en el viejo continente.
Y el cine de Lang concretamente, lo vamos a ver, otorga un potente significado dramático a cada foco de luz y a cada elemento oculto en la oscuridad. Crea un cierto aspecto expresionista en el espacio escénico y, con eso y los diferentes términos de los planos, va definiendo las particularidades de la historia, a la par que redondea la caracterización de sus personajes.
Atención especial a los relojes (obsesión por el irremediable paso del tiempo). ¿Cuántos aparecen? Y a tener en cuenta este dato: Richard Wanley (Edward G. Robinson), es un profesor universitario, acostumbrado a una vida cómoda y sin sobresaltos; pero, lógicamente, sin emoción alguna.
PARA EL COLOQUIO
Pero me costó conciliar el sueño, y pasé auténtico miedo ya que, enfrente de mi cama, había un armario y su espejo reflejaba la poca luz de la calle que debía entrar por la ventana.
Todo fue una auténtica pesadilla. Pasé la noche viendo fantasmas reflejados en dicho espejo. Fritz Lang justifica el final de la película en el que resulta que todo ha sido un sueño, en contra del guión. Pero el director, analizando la historia, pensó y defendió que el asesinato les iba a llevar no sé sabe dónde, no iba a ser verosímil para el espectador y, en cambio, así la historia sigue siendo la misma y la moraleja también.
El inteligente guión de Nunnally Jhonson parte de tres ideas básicas: hacer que el protagonista sea un profesor experto en este tipo de crímenes; hacer que este se vea inmiscuido en el proceso de investigación sin resultar sospechoso a pesar de estar metiendo la pata continuamente; y por último, la atracción fatal hacia la mujer, tan del gusto de Lang y tan presente en el género negro.
"La mujer del cuadro" es la traslación visual de una pesadilla perturbadora, con cierta influencia de las teorías de Freud sobre las represiones sexuales, el sentimiento de culpa y la importancia de la interpretación de los sueños.
El motivo por el que los protagonistas deciden no avisar a la policía es, más que el miedo a la cárcel, la certeza de que el crimen tiene un móvil sexual. Es probable que si el protagonista explicara lo ocurrido, la condena no sería la silla eléctrica. Pero lo que realmente le preocupa es la amenaza latente de que le acusen de adulterio.
DETALLES
1. Cómo, al cambiar el itinerario (al salir del club), te puede suceder cualquier cosa inesperada…
2. La lluvia cuando ella mira al coche del protagonista, como desenfocada sobre el cristal.
3. El cruce de miradas con el hombre que sube en ese momento por la escalera.
4. El rostro del muerto cuando abre la puerta del coche.
5. Pone la radio esperando las noticias, y se crea una tensión mientras emiten el anuncio
6. Cómo el protagonista, sin darse cuenta, se va metiendo en la boca del lobo.
8. El paso del sueño a la realidad, en el sillón de su casa.
9. Que los muertos sean empleados del club, y que además les conozca (a uno no, y nos lo tragamos), da realidad al sueño.
La música de Arthur Lange y los juegos de sombras del fotógrafo Milton Krasner van a favor del guión de Nunnally Jhonnson, y de la magistral dirección de Fritz Lang, con esa estética tan negra y esos encuadres opresivos, de influencia expresionista.
La escasa iluminación, la presencia de la lluvia, el reflejo de imágenes en los espejos, la presencia multiplicada de relojes (símbolo de que el tiempo se acaba) y otros elementos confieren al relato un tono trágico e inquietante de vigor inusitado.
JESÚS YAGÜE