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FICHA TÉCNICA
Título original “The Savages”
Año 2007
Duración 113 min.
País Estados Unidos
Dirección Tamara Jenkins
Guión Tamara Jenkins
Música Stephen Trask
Fotografía W. Mott Hupfel III
Reparto: Philip Seymour Hoffman, Laura Linney, Philip Bosco, Peter Friedman,
Gbenga Akinnagbe, Cara Seymour
Productora Fox Searchlight
Género Comedia. Drama | Familia. Comedia dramática. Cine independiente USA
Sinopsis:
Dos hermanos, Wendy (Laura Linney) y Jon (Philip Seymour Hoffman), que no se han visto durante años, se ven obligados a convivir de nuevo para cuidar de su padre en-fermo, con el que no se hablaban desde hacía veinte años. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "LA FAMILIA SAVAGES"
El reputado crítico norteamericano Roger Ebert, al que he acudido en muchas oca¬siones buscando sus reflexiones y comentarios para este nuestro Cine Club, empezaba la crítica de “La familia Savages” (que no es el título original, y además está mal traducido, porque el nombre de la familia no es Savages, sino Savage; por lo tanto, cuando se refiere a más de un miembro se diría los Savages, como reza en los títulos originales de crédito de la película, pero estamos en España y aquí las cosas se hacen de otra manera). Bien. Decía que el crítico Robert Ebert empezaba su crítica de esta manera: “The Savages” se estrenará cuatro días antes de Navidad. Se dice que el día de Navidad es el mejor día del año para ir al cine, ya que las familias buscan algo que puedan hacer juntos sin tener que hablar...
No es mal comienzo, si bien, no parece, por su contenido, la mejor opción para ir al cine con la familia. Y menos durante las fiestas navideñas.
De la misma manera, en aquella crítica, Roger Ebert escribía también que “La balada de Narayama” una famosa película japonesa, trataba sobre una comunidad que decide cuándo una persona ha dejado de ser útil y la dejan en la montaña para morir. Parece cruel, pero incluso los moribundos piensan que es apropiado. ¿O son mejores las soluciones de “La familia Savages”?
Por otro lado, la directora de la película, Tamara Jenkins, contaba en una entrevista cuando fue preguntada si había alguna relación de su película con el cuento “Hansel y Gretel” de los hermanos Grimm, donde dos niños, Hansel y Gretel, son abandonados por su padre leñador y se encuentran perdidos en un bosque encantado.
"Hansel y Gretel es realmente una historia acerca de niños que se enfrentan a la muerte por primera vez; son rechazados por sus padres, se ven arrojados al bosque y obli¬gados a encontrar su propio camino, a crecer y, en cierto sentido, a convertirse en perso¬nas. De modo que comencé a ver a Wendy y a Jon como una versión moderna, de mediana edad, de Hansel y Gretel, un hermano y una hermana obligados a hacer un viaje a esta surrealista Tierra de la Ancianidad en la que no están muy seguros de sobrevivir", (pero)... “Sobre todo, quería crear personajes con los que la gente se pueda identificar puesto que no son perfectos y están haciendo una de las cosas que más miedo le da hacer a uno. De¬seaba capturar la realidad de que nadie sabe realmente lo que está haciendo cuando se trata de estas cuestiones".
Porque la directora nos podría haber dado una historieta en la línea más conven-cional de los telefilms de sobremesa que se pueden ver en cualquier cadena de televisión después de comer, pero ella profundiza en el asunto y por eso “La familia Savages” está incluida esta temporada en nuestro cine club.
Así es como reza el eslogan del anuncio publicitario de una residencia de ancianos que aparece en la película: "Cuando nuestros padres, que han estado cuidándonos toda la vida, no pueden cuidar de sí mismos, ¿qué hacemos con ellos?" Y, de esta manera, se meten en nuestra conciencia para hacernos pensar y torturarnos.
Antes de continuar con esta presentación, me gustaría que echarais un vistazo al cartel de la película que también os he enviado. Es del autor de la novela gráfica “Jimmy Corrigan: El chico más inteligente del mundo”, obra capital de la ilustración que ha mar¬cado un antes y un después en el mundo del cómic y de la novela gráfica, una auténtica joya del llamado James Joyce de la literatura gráfica. Algo vio el creador de “Jimmy Corri¬gan”, para interesarse por la obra de Tamara Jenkins y comprometerse a hacer el cartel de la película, y que años después ha repetido en la siguiente película de la directora, “Vida privada”, realizada once largos años después.
Tamara Jenkins es una directora que forma parte del llamado “cine independiente americano” que tarda en producir sus películas, tres en total a lo largo de veinte años, que había empezado con “Colgados en Beverly Hill”, una película que fue muy bien tratada por el Festival de Sundace y el de Cannes. Se lo piensa mucho, o tal vez es que no es fácil, al menos para ella, encontrar quien se las produzca. También influyen, digo yo, los temas que toca o quiere mostrar en sus películas.
John Le Carré escribió una especie de obituario a la muerte de Philip Seymour Ho¬ffman, recordando cómo le conoció mientras aquel rodaba en 2014, poco antes de morir, una película basada en un libro suyo, “El hombre más buscado”.
“Muchos actores fingen ser inteligentes, pero Philip lo era de verdad: culto, polifa¬cético, artístico y brillante, con una inteligencia que te avasallaba y te envolvía desde el instante en el que te cogía la mano, te rodeaba el cuello con su enorme brazo y plantaba su mejilla contra la tuya; o, si le daba por ahí, te abrazaba como un niño grande y regordete, y luego se apartaba y sonreía encantado mientras estudiaba el efecto que te había causado”... Y ya, terminando su obituario, John Le Carré escribió estas terribles palabras: “...Philip estaba quemándose vivo delante de nuestros ojos...”.
Es sorprendente descubrir, cuando un actor muere como a destiempo, las películas que hemos descubierto de él después de su desaparición. Al menos se han estrenado du¬rante los últimos seis meses después de su muerte, cuatro películas suyas y la única que hizo como director: “Una cita para el verano”, con lo cual, el trabajo de Philip Seymour Hoffman parece no acabarse nunca. Bien para nosotros.
Vamos con sus películas, entresacando de entre ellas alguna muestra, como lo fueron “El gran Lebowski”, “Magnolia”, “La guerra de Charlie Wilson”, “El talento de Mister Ri¬pley”, “Antes de que el diablo sepa que has muerto”, “La duda”, “The master”, “El último concierto” y “Capote”, Óscar el año 2006 al mejor actor. En cualquiera de ellas, y en otras muchas, demostró lo buen actor que era. Tenía 46 años cuando fue encontrado muerto en su apartamento del Village de Nueva York con una jeringuilla todavía en el brazo.
Carlos Boyero, escribía entonces, hablando de “La familia Savages”: “Pero lo que más me conmueve es observar cómo mira, piensa, habla, y construye otro personaje me¬morable y cautivador, alguien abarrotado de talento, sensibilidad y magnetismo que ya se ha largado para siempre”.
Su compañera de reparto, Laura Linney, a pesar de que no he encontrado tantos elogios para ella más allá de saber que está viva, o tal vez por ello, continúa haciendo buenos trabajos. La hemos visto en tres ocasiones dirigida por Clint Estwood: “Poder absoluto”,”Mystic Ri¬ver” y “Sully”. También trabajó en “El show de Truman”, “Love Actually”, “Falling”, primera película de Viggo Mortensen como director o “Los caminos que no escogemos”, la última de Sally Potter. Pero ya había conseguido notoriedad en la escena de Broadway con obras como “Hedda Hopper”, “La Gaviota”, “Tío Vania” o “Las Brujas De Salem”. El tercer personaje de la película está interpretado por Philip Bosco, que murió hace un par de años, un sólido actor acostumbrado a interpretar personajes secundarios, tan¬to en teatro como en el cine, como lo hizo en “Armas de mujer”, “La boda de mi mejor amigo”, “Jóvenes prodigiosos” o “Sombras y niebla” y “Desmontando a Harry”, ambas de Woody Allen.
“La familia Savages” es una mirada irreverente a la familia, al amor y a la moralidad, tal como se ve a través del prisma de las experiencias más desconcertantes y provocativas de la vida moderna.
Una vez finalizado el rodaje, la directora, Tamara Jenkins, y después de la buena aco¬gida que tuvo la película tanto por parte del público como por la crítica, contó cómo se fue gestando el inicio de la preparación de la película desde el día en que invitó por primera vez a los tres protagonistas a su apartamento de Nueva York para una serie de ensayos y conversaciones: "Seleccionar el reparto de una familia es como seleccionar amantes, ya que debes encontrar el mismo tipo de química", afirmaba ella. "Necesitaba tres actores que fueran completamente diferentes en su estilo y en su visión del mundo, y que sin embargo te hicieran creer que tenían el mismo ADN. Al principio, ningún actor solo parecía tener sentido por sí mismo, pero cuando los puse a los tres juntos, eran más que perfectos. Podía creerse que provenían de la misma familia". "Tengo el vívido recuerdo de los tres sentados en mi sala de estar leyendo las escenas en voz alta por primera vez y yo pensando aquí están estos personajes, de pronto completamente vivos en la propia habitación en que fueron creados".
Espero que a todos os lleguen Wendy, Jon, y el padre de ambos; tanto, como en su momento lo hicieron con los espectadores que la vieron entonces. Como a mí me ha llegado.