
Dublineses
26/12/2014
Ángel
27/02/2015
FICHA TÉCNICA
Título original "The Lady From Shanghai aka"
Año 1947
Duración 87 min.
País Estados Unidos
Dirección Orson Welles
Guión: Orson Welles (Novela: Sherwood King)
Música Heinz Roemheld
Fotografía Charles Lawton Jr. (B&W)
Reparto: Orson Welles, Rita Hayworth, Everett Sloane, Glenn Anders, Ted de Corsia,
Erskine Sanford, Gus Schilling, Carl Frank, Louis Merrill, Evelyn Ellis, Harry
Shannon
Productora Columbia Pictures
Cine negro, intriga.
Sinopsis:
Michael O'Hara (Orson Welles), un marinero irlandés, entra a trabajar en un yate a las órdenes de un inválido casado con una mujer fatal (Rita Hayworth) y queda atrapado en una maraña de intrigas y asesinatos. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "LA DAMA DE SHANGHAI"
Voy a empezar contando cómo conocí a Orson Welles. Yo estaba haciendo las mezclas de mi primera película "Megatón Yeyé" (hace ya 50 años de aquello). Estaba en la sala de mezclas, y el técnico que estaba conmigo me dijo que le habían contado que Orson Welles estaba viendo, rollo a rollo, mi película a través de una de las ventanillas de la cabina de proyección. Él estaba montando allí "Campanadas a medianoche", pero no nos habíamos encontrado.
El técnico me insistió que me presentara, así es que en el ensayo del último rollo me levanté, abrí la puerta de seguridad y, justo en ese momento, él estaba arriba (había un par de peldaños para subir a la cabina de proyección) como si fuera a entrar en la sala en ese momento. Y al verme, como yo me quedé mudo ante semejante personaje y su envergadura, él se dio la vuelta y se marchó.
Años después, Juan Cobos, el crítico de cine que en aquel tiempo trabaja para Welles como secretario, me contó que Orson Welles había visto mi película desde una cabina deproyección y que le había gustado, que era muy fresca. Pero no volví a encontrarme con Welles, ni siquiera el día del estreno de "Campanadas a medianoche", al que fui invitado por Alfredo Matas, el productor de la película.
Hoy vamos a ver "La dama de Shanghai" que, aunque no es la mejor película de Orson Welles, fascina dentro de su desconcierto. Tras el fracaso económico de "La vuelta al mundo en 80 días", un espectáculo teatral que Orson Welles acababa de representar en varias ciudades norteamericanas, el cineasta se vio obligado a realizar una película para el productor Harry Cohn con el fin de devolverle los 25.000 dólares descontándolos de su sueldo, que el presidente de la Columbia le había prestado para pagar las deudas del montaje de la obra. Cuentan que la historia sucedió así: Welles llamó a Harry Cohn con urgencia desde un teléfono público para pedirle el préstamo a cambio de rodar para él una película policíaca que ya tenía pensada. Y como el teléfono desde el que llamaba estaba cerca de un kiosco de revistas y novelas baratas, cuando el productor le preguntó de qué trataba el argumento, Welles tomó una de las novelas del estante, la hojeó, y le dijo que se iba a
llamar "La dama de Shanghai". Y el productor no necesitó saber más, aceptó, ¡policíaca y con ese título! Welles compró la novela (cuyo título era "Si muero antes de despertar", no "La dama de Shanghai", que fue un invento de Welles: un título más atrayente). Y así empieza la historia de cómo se hizo esta película.
Orson Welles tuvo que aceptar ciertas exigencias del productor, porque por aquel entonces tenía fama de díscolo y poco rentable, cosa que continuó siendo hasta el final. La primera imposición fue aceptar que Rita Hayworth (actriz en alza porque el año anterior había estrenado "Gilda", que fue un éxito para ella) fuera la protagonista. (Hay que tener en cuenta que Orson Welles y Rita Hayworth, que estuvieron casados del 43 al 48, acababan de separarse. El productor, Harry Cohn (ferviente enamorado de Rita por mucho tiempo), vio una ocasión frente a la taquilla de ver de nuevo a la pareja en la pantalla; y pensaba también que con un producto que se suponía comercial, conseguiría limitar la fantasía de Welles.
Y "La dama de Shanghai", a pesar de las limitaciones impuestas por el productor (también fue apartado del montaje y se cambió la música), mantiene el talento de su creador, aunque siempre en este proyecto y en todos disminuido por las presiones de productores y el puñetero dinero, como en la mayoría de las películas que hizo a lo largo de su vida.
También sabemos (en uno de tantos libros que se han editado sobre Orson Welles, escrito por André Bazin un gurú de la crítica en Francia), que la adaptación de la novela que sirvió de base a la película era únicamente de ¡quince páginas!, cuando un guión habitualmente pasa de las cien. Debió irse inventando sobre la marcha.
Antes del rodaje, Orson Welles (supongo que como demostración de que él era el director), decidió que Rita Hayworth tenía que cambiar su pelo para realizar la película, así que mandó cortar y teñir de rubio su melena pelirroja que tan radiantemente había lucido en "Gilda", convocando a la prensa para que presenciara dicho cambio, con lo que consiguió que los preparativos de la película estuviesen rodeados de escandalosa publicidad, lo que dio lugar a una verdadera agitación entre los fans y a un debate de gran controversia.
Muchos atribuyen el fracaso del film al radical cambio de imagen de la protagonista.
Pero volvamos atrás antes de continuar con "La dama de Shanghai", y hablemos un poco de Orson Welles que, más aún que John Huston, su vida, sus andanzas y sus películas dan para mucho. Fue productor, director, guiónista y actor. Y maestro de muchos.
Y profundo renovador de los recursos estéticos y narrativos del lenguaje cinematográfico.
En 1938, como ya es sabido, representó por la radio una adaptación de la obra de H. G. Wells, "La guerra de los mundos", consiguiendo que la emisión causara un auténtico pánico. Pero eso le dio fama mundial, lo que llevó a la RKO Pictures a contratarle en 1939 para realizar dos películas.
Con 24 años, como ya he dicho hizo "Ciudadano Kane" que, hasta 2002 fue siempre la mejor película de la historia del cine para los críticos, y así aparecía en sus listas desde que se rodó en 1947. Y en 2002 fue elegido por el Instituto Británico del Film, como el mejor director de la historia del cine.
Pero después de sus cuatro películas americanas (dos de ellas machacadas en el montaje), Orson Welles, viendo las dificultades que encontraba para hacer su trabajo, inició un largo peregrinaje por Europa (España fundamentalmente) en busca de financiación para sus próximos proyectos, con esporádicos regresos a Hollywood, donde hizo una quinta
película, también machacada por el productor.
Orson Welles, además de director e intérprete en sus películas, fue un actor prolífico trabajando para otros directores, que era la manera de financiar sus propias películas. Entre estas interpretaciones están las de "Cagliostro", "Moby Dick", "El largo y cálido verano", "El tercer hombre", etc. Más de 30 muestras de su trabajo siempre un tanto histriónico. El dice, respecto a la composición de sus personajes (refiriéndose a los cambios en su aspecto, como el de su nariz): "Me gusta ocultarme. Es una especie de camuflaje. Me oculto de mi propia imagen que no tengo ningún deseo de ver".
Orson Welles dirigió "Ciudadano Kane", "El cuarto mandamiento" (la que más me gusta a mí), "Estambul" (aunque la firma otro), "El extranjero" (que él abomina), "Macbeth", "Otelo", "Míster Arkadín", "Sed de mal", "El proceso", "Campanadas a medianoche", "Una historia inmortal", "Fraude", y "La dama de Shanghai". 13 películas. Aunque también se le atribuyen "El tercer hombre" y "Jane Eyre", Pero guiónes no rodados, o proyectos empezados y dejados a medias, son nueve. Y una película más, su última, casi terminada y que está embargada en Irán. Entre los productores de la película estaba el gobierno de Irán, entonces el Sha, pero éste tuvo que salir del país y entró Jomeini. Y en ese momento allí no podía tocarse nada de las posibles propiedades del Sha que quedaron en el país, aunque el negativo parece estar en Francia. Esta película, que iba a titularse "Al otro lado del viento", cuentan que es una especie de testamento suyo, donde el protagonista era un director de cine. Es una película mítica, a pesar de que nadie la ha visto entera. Un dato curioso es que en los títulos de crédito de "La dama de Shanghai" el nombre de Orson Welles aparece como actor, guiónista y productor, pero no como director. Esto se presta a especulaciones.
Orson Welles pretendía que "La dama de Shanghai" fuese: "algo descentrada, rara, extraña, como el aire de un mal sueño". Veremos que pensáis después de verla. Luego hablamos.
PARA EL COLOQUIO
"Sólo envejeciendo es posible liberarse de las complicaciones", dice la voz en off del protagonista al final.
Cuentan que el productor quedó aterrado al ver los rollos de la película, y ofreció mil dólares a quien pudiera explicarle la historia. Más tarde, Welles, ironizando, confesó que él tampoco hubiera podido explicarla. Siempre dijo que su película había sido destrozada por el productor, que había cortado una quinta parte; "y que tal como estaba, era cinco veces inferior a lo que habría podido ser".
Y André Bazin, el crítico francés, dice: "La intriga policíaca es un pretexto. Lo que cuenta son las personas y sus relaciones y, sobre todo, su simbolismo moral. Temas morales que revelan las obsesiónes esenciales de la ética de Welles respecto a la libertad de elegir el
bien o el mal…" Por aquí creo hay que enganchar a la película.
TEMAS A DESARROLLAR
Sin duda hemos visto un film extraño, profundamente inverosímil, con una trama confusa y un intrincado desarrollo de guión, pero a la vez fascinante en sus imágenes, y con unos diálogos de primera mano.
Sólo por contemplar la escena final en el laberinto de espejos ya merece la pena volver a ver esta película.
Rita Hayworth, espléndida en su personaje de mujer fatal, una actriz que desprende una luz de fragilidad y misterio a la vez. Y excelente Everett Sloane interpretando a Arthur Bannister, un hombre retorcido, resentido, invalido.
La escena en el acuario, o el protagonista cayendo por el tobogán, sin control, tal y como ha sido arrastrado por los acontecimientos en la historia…
La voz en off nos guía por los entresijos de los sentimientos del protagonista. Como una narración aparte de lo que sucede.
Se escucha la canción "Amado mío", que cantaba Rita en "Gilda".
En la película se habla del suicidio, del fin del mundo o de la caída del ser humano ante el poder.
El mundo es malo y no podemos huir de su maldad. Se dice mientras agoniza la protagonista.
JESÚS YAGÜE