
Divorcio a la italiana
30/11/2012
Que el cielo la juzge
25/01/2013
FICHA TÉCNICA
FICHA TÉCNICA “Portrait of Jennie”
Año 1948
Duración 86 min.
País Estados Unidos
Dirección William Dieterle
Guión: Paul Osborn, Peter Berneis (Novela de Robert Nathan)
Música: Dimitri Tiomkin
Fotografía JOSÉph H. August (B&W)
Reparto: Jennifer Jones, JOSÉph Cotten, Ethel Barrymore, Lillian Gish, Cecil Kellaway,
David Wayne, Albert Sharpe, Henry Hull, Florence Bates, Félix Bressart,
Clem Bevans, Maude Simmons, Nancy Olson.
Productora: David O. Selznick. Selznick International Pictures
Género Drama. Romance. Fantástico | Drama romántico. Pintura
Sinopsis:
Un pintor arruinado y abatido por haber perdido la inspiración conoce, un frío día de invierno, a una chiquilla en Central Park vestida de un modo anticuado. A partir de ese
momento se suceden otros encuentros, con la particularidad de que en breves intervalos de tiempo la chica se va convirtiendo en una bellísima joven, de la cual el pintor se enamora.
Pero Jennie esconde un secreto. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "JENNIE"
“Jennie” se inicia con esta cita del poeta griego Eurípides: “Quién sabe si morir no será vivir y lo que los mortales llaman vida será la muerte”. Esto para empezar a situarnos .
En la ciudad de Nueva York, un pintor solitario y con poca fortuna llamado Eben Adams (JOSÉph Cotten), conoce en un parque a una adolescente de nombre Jennie (Jennifer Jones), que entona una extraña canción. Y aquí arranca la película.
Voy a leer parte de la misteriosa letra de la canción que canta Jennie. Dice así: “De donde venimos nadie lo sabe. A donde voy, todo va. El viento sopla, el mar se agita... nadie lo sabe”.
David O´Selznick, uno de los productores más importantes del cine norteamericano, (“Lo que el viento se llevó”, “Duelo al sol”, “Las uvas de la ira”, “Que verde era mi valle” o “Eva al desnudo”) decide comprar los derechos para el cine del relato publicado a principio de los años 40 por el escritor Robert Nathan.
El que la historia gire en torno a un cuadro ha sido siempre un recurso cinematográfico de gran potencia narrativa por su nivel de fascinación: “La mujer del cuadro” (que veremos), “Laura” (que ya hemos visto aquí), “Pandora y el holandés errante”, o “El retrato de Dorian Gray”, son algunas donde se utiliza este recurso.
En esta película el tiempo de la ficción se confunde con el tiempo real y el orden narrativo se altera, haciendo que lo que parece cierto, no lo sea. Todo es magia, y eso es la esencia del cine.
“Jennie” es una historia fantástica en la que se amalgaman las teorías de Einstein con la relatividad del tiempo y del espacio, la energía que no se crea ni se destruye, sino que setransforma, y sus consecuentes mundos paralelos: la eternidad, la muerte y las diferentes dimensiones, todo ello envuelto por una atmósfera inquietante y misteriosa.
Fue un rotundo fracaso comercial y tampoco fue bien entendida y acogida por la crítica. Más tarde, sí.
Antes de ver la película:
A tener en cuenta esa perspectiva lírica ensalzada en la utilización de los medios naturales para crear un ambiente mágico: las nubes, el sol, los árboles, la luna, el mar, la lluvia, el viento, la niebla, o el alba.
También es muy particular el viso que, como un barniz, recubre algunas imágenes, una extraña textura superpuesta sobre las mismas, que recuerda al yute o a la tela donde se pinta.
Atentos a los ojos de la actriz Ethel Barrimore, que es la dueña de la galería de arte.
Desde Bette Davis yo no he visto otra mirada tan tierna e intensa como la de ella. Claro, que hay que tener ese par de ojos.
Los diálogos. Hay que prestar oído a los diálogos. Es difícil en los últimos tiempos ver películas donde los diálogos nos digan algo y se escuchen tan bien.La fotografía es de JOSÉph August, que firma uno de los trabajos en blanco y negromás notables de la historia del cine. (Murió casi al final del rodaje).
La música es también fundamental para entender la atmósfera de “Jennie”. Las notas del “Preludio a la siesta de un fauno” de Claude Debussy, que acompañan las apariciones del personaje, constituyen un adecuado fondo sonoro a la historia ya que refuerzan aún más la sensación de que ésta se escapa en cada minuto, de que es intangible.
La historia comienza en el año 1934. Pero hay un dato en un periódico que envuelve el pañuelo que se olvida Jennie en un banco del parque, que altera todo lo que vamos a ver a continuación. A tener en cuenta ese pañuelo de Jennie y su juego escénico en la película.
Pregunta para luego: ¿De qué trata la historia de “Jennie”, de la recuperación de la inspiración a través del amor? ¿O de qué trata? ¿Hay algo más que todo eso?
Hay algunas frases estupendas, como: “La gente no puede esperar a que los demás crezcan”, que le dice (Adams) JOSÉph Cotten, a Jennie. O cuando Adams se asombra al ver cómo ha crecido desde el último encuentro, y ella contesta: “Me estoy dando prisa”. O cuando Jennie, a una pregunta de Adams sobre cuándo es mañana, ella responde: “Mañana es siempre. Esto fue mañana una vez”. O, igualmente, cuando Jennie le dice a él: “Tenemos la eternidad juntos”, en un momento que no voy a desvelar.
El personaje de Adams, JOSÉph Cotten, pregunta en un momento: “Qué hace que un hombre y una mujer sepan que se pertenecen el uno al otro”. Y yo os pregunto: ¿Se sabe, realmente? ¿O eso dura lo que dura y puede ocurrir varias veces?
PARA EL COLOQUIO
En esta copia distribuida para DVD he descubierto lo que nunca se ha visto. La película original incluía el último plano en technicolor, ese plano tan hermoso y tan intemporal
del retrato de Jennie. Y la escena de la tormenta no era como aquí hemos visto, en sus tintados o virados tanto en verde como en sepia, que son los originales. La copia que vimos en España era en blanco y negro.
Jennie es una película que te envuelve de magia y misterio. No resuelve nada de la vida, pero es maravilloso volver a verla. Yo la comparo con un poema, algo inaprensible, pero lleno de sugerencias.
También es una fantástica historia de amor, del amor expresado como fuerza poderosa que lucha por vencer el tiempo, el vacío y la muerte. Del más allá retorna Jennie para buscar a quién amar. Ella ya ha vivido. Ocurre que ha dejado este mundo demasiado
pronto, cuando todavía era joven. Y pide una segunda oportunidad.
La película, como las buenas novelas, está contada en primera persona (la voz en off de Adams). Un dato más que demuestra el aspecto literario de la película.
¡Cómo son los personajes secundarios que van apareciendo, como el amigo taxista de Adams, el socio de la Barrymore, el policía, el viejo que trabaja en un cine, el marino que vive cerca del faro!
Este director, William Dieterle, siempre gris, que lo rodaba todo sin miramientos, aquí estuvo espléndido (o es el productor, Selnick). Tal vez fue la única película en la que verdaderamente Dieterle disfrutó.
nunca más se supo de él hasta los años ochenta cuando apareció colgado en un restaurante conocido en los años gloriosos de Hollywood, en Santa Mónica. Nadie parece saber cómo llegó hasta allí. Pero otra vez vuelve a desaparecer, porque el propietario lo vendió por 350 dólares, y ya no ha vuelto a saberse nada más de él.
JESÚS YAGÜE