
Encadenados
30/05/2014
Los Duelistas
31/10/2014
FICHA TÉCNICA
FICHA TÉCNICA
Título original "Le Mari de la coiffeuse"
Año 1990
Duración 80 min.
País Francia
Dirección Patrice Leconte
Guión Patrice Leconte
Música Michael Nyman
Fotografía Eduardo Serra
Reparto: Jean Rochefort, Anna Galiena, Roland Bertin, Maurice Chevit
Productora Lambart Productions, TF1 Films Production, CNC
Género Comedia. Drama. Romance | Comedia dramática
Sinopsis:
Antonine (Jean Rochefort) ha crecido con una secreta pasión: casarse con una peluquera.
Ya en la madurez su deseo se hace realidad, se une en matrimonio a una bellísima peluquera (Anna Galiena). La pareja comparte una felicidad perfecta, y su vida es un idilio permanente tan sólo comparable a un sueño. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "EL MARIDO DE LA PELUQUERA"
PRESENTACIÓN “EL MARIDO DE LA PELUQUERA”
Bienvenidos al 4º año de Cine Club, donde iniciamos un ciclo llamado “Películas que dejan huella, pensando en ese cine que uno recuerda por ciertas escenas, personajes, argumento, por el aire general de las mismas o cualquier otra cosa, aunque las películas no sean redondas del todo. Películas que acuden a la memoria en cuanto son nombradas, que tienen “eso” a lo que yo llamo “dejar huella”. Nueve películas en total, nueve meses.
Como un embarazo. En cuanto a películas de más duración, el día que se plantee alargar la jornada, ya hablaremos. Lo mismo pasa con la versión original con subtítulos. No hay suficiente quórum.
Hay una canción de Pedro Guerra, que en una de sus estrofas dice:
Y abrázame fuerte que no pueda respirar, tengo miedo de que un día ya no quieras bailar conmigo.
Abrázame fuerte que no pueda respirar, tengo miedo de que un día ya no quieras bailar conmigo nunca más.
Canción basada indudablemente en la película de hoy y con su mismo título, "El marido de la peluquera", y es casi lo mismo que dice la protagonista en una de las escenas.
Se ve que a Guerra le impactó la película.
¿Qué es "El marido de la peluquera", nuestra primera película del ciclo? Es difícil de definir, pero podría ser un cuento dramático, una fábula, a veces incluso un poema, o una canción como la de Pedro Guerra, porque no es del todo lógica, es sentimiento.
Dice Patrice Leconte, su director, que fue precisamente el placer que sintió desde pequeño por cortarse el pelo el punto de partida de "El marido de la peluquera", su cinta más emblemática, protagonizada por Jean Rochefort y Anna Galiena.
Patrice Leconte dirigió un thriller, “Monsieur Hire”, que fue nominada en Cannes a la Palma de Oro. Más tarde vino "El marido de la peluquera". Después, entre otras, ha dirigido (y escrito generalmente), “El perfume de Yvonne”, “La chica del puente” o “La
viuda de Saint-Pierre” y “El hombre del tren”, ganadora del premio del público en Venecia Jean Rochefort, el protagonista, ha trabajado en más de cien películas desde que naciera en 1930 y ha intervenido hasta en siete de las películas del director Patrice Leconte, candidato a seis premios César y ganador de dos de ellos. Entre la multitud de trabajos realizados cabe destacar “El relojero de Saint Paul”, de Bertrand Tavernier, “El fantasma de la libertad”, de Luis Buñuel, “Inocentes con manos sucias” de Claude Chabrol, o esa espléndida película de Fernando Trueba titulada “El artista y la modelo”.
Anna Galiena es una actriz italiana conocida por sus papeles en "El marido de la peluquera" o en “Jamón Jamón”, de Bigas Luna (que le abrió las puertas para su debut en Hollywood), aunque después de un tiempo regresó al cine europeo. Ha intervenido en unas 50 películas. El director retrata el proceso del corte del cabello como si fuese un arte, un ritual, una actividad de especial contacto físico con otra persona, algo muy cercano a lo erótico.
"El marido de la peluquera" es una película que se mueve entre lo ridículo y lo sublime, entre lo conmovedor, lo sorprendente, lo cachondo y tal vez lo irritante. Es tierna y dura, irónica y melancólica, dulce y amarga, pero siempre sorprendente. Y es todo un gusto para los sentidos.
Y termino con una frase que encontré: “Tal vez sólo fuésemos felices si alcanzáramos los sueños de la infancia”.
PARA EL COLOQUIO
El marido de la peluquera es todo un viaje al mundo de los sentidos que funciona por el tono nostálgico que Patrice Leconte otorga a cada plano, arropados cada uno de ellos por una neblina de ensueño creada por la magia de la fotografía de Eduardo Serra, las melodías de Michael Nyman, las músicas árabes y las interpretaciones de Jean Rochefort y Anna Galiena.
Patrice Leconte nos muestra la sexualidad de sus protagonistas, sobre todo en esa escena de seducción cuando ella disimula cortando el cabello a uno de sus clientes que recita poesías, mientras Antoine le baja las bragas...
El constante acercamiento de la cámara a esos cortes interminables de pelo o su lento lavado, en un juego que logra transmitir casi las sensaciones táctiles y olfativas que experimentan los dos protagonistas.
Hay que recordar cómo Antoine se acaricia la cabeza mientras lentamente se corta él el pelo. Esto, ya es bastante sensual e indicio de lo que viene.
Los planos de ella (vista por Antoine) a cámara lenta, retardando aún más lo que hace, sus miradas, sus movimientos…
“La vida es un asco”, dice ella. Y a continuación hacen el amor mientras sigue la tormenta; con esa luz, además. ¡Qué secuencia tan maravillosa toda ella!
Los planos de él cuando ella se va y aún no sabe que se ha suicidado, si bien tiene la certeza de que va a ocurrir.
Los cambios de la madurez del protagonista a sus recuerdos de niño. El cliente de los poemas, que tiene que recitarlos porque sino le aburren.
Mientras Antoine logra aislarse del exterior y de todo, ella vive obsesionada con el paso del tiempo como elemento destructor de lo bello de la vida, ese temible paso del tiempo que les llevará al temible desenlace (como a todos), no sólo físico, sino de los sentimientos que irremediablemente irán languideciendo.
El personaje expresa sus estados de ánimo con un baile que le une con esa infancia que aún desea mantener, como si no quisiera crecer, como el personaje de Peter Pan.
Las dos peluqueras se suicidan. ¿Le hubiera pedido matrimonio a la primera peluquera, si él hubiera sido mayor?
Anna Galiena logra traspasar la pantalla y hace que su personaje, con sensibilidad y esa melancolía propia que rezuma, sea inolvidable. Y lo mismo pasa con el trabajo actoral de Jean Rochefort: cómo aguanta las miradas. Espléndidos ambos. Por eso los gestos de ambos, sus profundas miradas y los grandes primeros planos, logran conmover.Por la peluquería pasan clientes de lo más variopinto: el matrimonio en crisis que desahoga con ellos sus problemas, el niño adoptado que odia ir a la peluquería, el poeta recitando versos.
La fotografía de Eduardo Serra es espléndida; está realizada con bases en tonos naranja y un magnífico manejo de la luz. Y es esa deslumbrante iluminación que penetra desde el exterior, o esa oscuridad con la tormenta, lo que da vida a la peluquería.
“La peluquera volverá”, dice al final el protagonista. Creo que está muy claro lo que puede venir después.
JESÚS YAGÜE