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FICHA TÉCNICA
Título origina “The Man Who Wasn't There”
Año 2001
Duración 116 min.
País Estados Unidos
Dirección Joel Coen
Guión: Joel Coen, Ethan Coen
Música Carter Burwell
Fotografía Roger Deakins (B&W)
Reparto: Billy Bob Thornton, Frances McDormand, Tony Shalhoub, James Gandolfini,
Scarlett Johansson, Michael Badalucco, Jon Polito, Katherine Borowitz, Richard Jenkins,
Christopher Kriesa, Brian Haley, Christopher McDonald, Jack McGee, Alan Fudge
Productora USA Films
Género Drama. Cine negro | Comedia negra. Años 40. Crimen. Neo-noir
Sinopsis:
Verano de 1949. Ed Crane (Billy Bob Thornton), un introvertido barbero de un
pueblecito del norte de California, se siente insatisfecho de su rutinaria vida. Las infidelidades
de su mujer (Frances McDormand) le brindan la oportunidad de ejercer un chantaje
que podría ayudarle a cambiar su apática existencia. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "EL HOMBRE QUE NUNCA ESTUVO ALLÍ"
LOS HERMANOS COEN
Representan todo lo que cualquier cineasta independiente sueña ser. Y no es para menos. Joel y Ethan Coen, hermanos que funcionan como un bicéfalo genio del cine, han conseguido mantener la etiqueta de creadores íntegros pese a que ruedan con estrellas de Hollywood, ganan Óscars, sus películas funcionan en taquilla y, encima, la crítica les res-peta. Justo lo que los alérgicos a la etiqueta mainstream repudian en público pero desean, y mucho, en privado.
De hecho, “¡Ave, César!”, su nueva película, sirve de perfecto resumen de todo lo que el universo Coen representa tres décadas después de su debut en una industria que sería, sin su presencia, mucho más triste, mediocre y aburrida. Si todavía no conoce su obra, aquí hemos ordenado sus 17 películas para que se ponga al día. No se salte ninguna y tenga en cuenta esta verdad universal: la peor obra de estos hermanos siempre será mejor que la mayoría de los filmes que llegan cada viernes a la cartelera. Dicho esto, comenzamos con algunas de sus mejores películas:
“Valor de ley” (2010). John Wayne ganó el Óscar al Mejor actor en 1969 gracias a esta película. A los Coen rodar su remake no les hizo llevarse ninguna estatuilla, pero si diez nominaciones incluidas Mejor película, Mejor director, Mejor Guión y Mejor actor para Jeff Bridges, que volvía al redil para demostrar que sabía ser algo más que El Nota. Aunque lo más curioso de este violento título de ritmo lento y pausado es que es el mayor éxito comer¬cial que los Coen hayan conocido nunca. Irónico tratándose de un western, género con el que habían coqueteado de manera tangencial pero no se habían atrevido nunca.
“¡Ave, César!” (2016). Nadie cuenta mejor la historia de Hollywood que el propio Hollywood, y esta nueva aventura coral de los Coen es el mejor ejemplo. Ambientada en los felices y a la vez truculentos años 50, la película narra cómo los magnates de la época se las ingeniaban para ocultar las aventuras más oscuras de sus estrellas. Eso sí, esta vez Joel y Ethan se han puesto nostálgicos y han preferido rodar una comedia blanca por aquello de no mor¬der la mano que les da de comer. ¿Lo mejor? Ver a George Clooney luciendo patorras vestido de romano, a Chaning Tatum bailando como Gene Kelly y a Scarlett Johansson reencarnada en Esther Williams. ¿Lo peor? Que le falta mala leche y le sobra autorreferencia. Así y todo, esta carta de amor incondicional a la profesión se disfruta como pocas.
“No es país para viejos” (2007). Por mucho que los haters de turno digan lo contra-rio, el Óscar que ganó Javier Bardem por este filme es uno de los más justos de los últimos años. La sola presencia en pantalla de su Anton Chigurh hace que te encojas de miedo en la butaca sin saber muy bien por qué, algo que no ocurría desde los tiempos de Hannibal Lecter. Que encima tuviera ese efecto en el espectador luciendo ese peinado de príncipe de Beukelaer solo es una muestra más de su grandeza. Pero no crea que el español es lo único que hace buena esta película. Al fin y al cabo, la Academia también reconoció a este título como el mejor del año, el mejor dirigido y el mejor adaptado –la novela original era de Cormac McCarthy, ahí es nada–. Podríamos dar mil y un motivos para justificar este lugar en el ranking, pero nos quedaremos con la secuencia del enfrentamiento nocturno entre Bardem y Josh Brolin.
“El hombre que nunca estuvo allí” (2001). También conocida como “la película esa en blanco y negro” de los Coen. Craso error si usted es de los que afirma con orgullo que ver este tipo de filmes le da pereza, porque se estará perdiendo uno de los homenajes más sentidos y acertados al noir cinema del cine contemporáneo. Un título lleno de humo y sombras que exige ser degustado con paciencia porque deja más huella de lo que aparenta. Eso sí, casi todo el mérito hay que dárselo a Billy Bob Thornton, que exprime al máximo las posibilidades dramáticas de un personaje hierático incluso cuando tiene a Frances Mc-Dormand a su lado. Y eso, créanos, tiene mucho mérito.
“O Brother!” (2000). Y entonces el mundo descubrió que George Clooney, además, sabía cantar. Tanto que “Man Of Constant Sorrow”, la canción que grababa su personaje para ganarse la vida después de haberse fugado de la cárcel junto a dos compañeros, acabó siendo uno de los mayores éxitos musicales del año. Uno más de los muchos aciertos de los Coen a la hora de hacer esta adaptación sin complejo alguno de la Odisea de Homero. Su comedia definitiva.
“El gran Lebowski” (1998). La película 'cuñao' de los Coen por excelencia, dicho esto no como un insulto sino como un cumplido, ya que si se pregunta a cualquier persona cuál es la mejor película de estos directores dirán automáticamente que esta, aunque no la hayan visto. Así de mítica es y así de grande es el poder de El Nota. Aunque es también precisamente esa elevación a los altares de la cultura popular lo que más perjudica a esta comedia que hizo de la bata de estar en casa un disfraz estrella.
“Muerte entre las flores” (1990). Llegó demasiado pronto, y por eso en su momento fue un fracaso total en taquilla. El mundo no estaba preparado para una película como esta. Pero el tiempo ha puesto en su lugar a esta verdadera obra maestra ambientada en una ciudad indeterminada de Estados Unidos durante los años de la Ley Seca. Un filme que corregía todos los errores de Sangre fácil y que confirmó a los Coen como los directores contemporáneos que mejor manejaban los códigos del cine de gánsteres sin necesidad de caer en tópicos. O en caso de tener que utilizarlos, dándoles un nuevo significado.
Imprescindible (Tomado de Vanity Fair Claudio M. de Prado).
“EL HOMBRE QUE NUNCA ESTUVO ALLÍ”
Ed es un tipo parco en palabras y resignado con su mediocridad. Trabaja en la barbe¬ría de su cuñado. Su mujer le engaña con Big Dave, su jefe. Lo sabe, pero se lo traga. Hasta que se le presenta la posibilidad de un gran negocio, que necesita una fuerte inversión. Para obtener dinero, chantajea a Big Dave refugiándose en el anonimato.
Los hermanos Coen pergeñan una película pequeña en apariencia, y que funciona a la perfección. Inspirada de nuevo en la novela de serie negra (sobre todo James M. Cain, que con sus tramas de chantaje y adulterio ayudó también al primer film de los Coen, “Sangre fácil”), vuelven a hacer un ejemplar ejercicio de conjunción entre clasi¬cismo y modernidad. La construcción del personaje de Ed, patético náufrago existencial, que recuerda al vendedor de coches en “Fargo”, está perfectamente sostenida por el camaleónico Billy Bob Thornton, y por el recurso a una voz en off que nunca llega a cargar. Sus esfuerzos de redención - apoyar a una jovencita, que podría ser una pianista de talento- se revelan inútiles.560
Joel imprime un ritmo adecuado, acorde con la anodina vida de Ed. La elección de un glorioso blanco y negro para entregar las imágenes y el acompañamiento musical de las sonatas de piano de Beethoven ayudan a componer una atmósfera de agotamiento vital, teñida de fatalismo. La escena en prisión, donde Ed confiesa la verdad sin ambages, con una Frances McDormand sobriamente conmovida y un abogado que no puede creer lo que escucha, es ilustrativa al respecto. Las cosas no acaban de salir como uno quiere, vienen a decir los hermanos Coen. Es la otra cara de la moneda tras “O Brother!”, más optimista, y donde el destino escrito de los personajes quedaba marcado con el presagio “Encontraréis un tesoro, pero no el tesoro que buscáis”.
PARA EL COLOQUIO
-Importancia del director de fotografía, Roger Deakins.
-Cine en b/n , Profundidad de campo. Banda sonora.
-Función de la voz en off.
-Personajes y guión.
-Puesta en escena secuencias iniciales.
-Cine negro vs contenido existencial de la película.
JULIÁN SÁNCHEZ