
La mujer pantera
24/04/2015
El halcón Maltés
25/09/2015
FICHA TÉCNICA
Título original "Deadline - U.S.A."
Año 1952
Duración 87 min.
País Estados Unidos
Dirección Richard Brooks
Guión Richard Brooks
Música Cyril J. Mockridge
Fotografía Milton R. Krasner (B&W)
Reparto: Humphrey Bogart, Ethel Barrymore, Kim Hunter, Ed Begley, Warren
Stevens, Paul Stewart, MARTÍN Gabel, Joe De Santis, Joyce Mackenzie, Audrey
Christie, Fay Baker, Jim Backus
Productora 20th Century Fox
Género: Drama | Crimen. Periodismo
Sinopsis:
Cuando el "New York Day" está a punto de ser vendido por sus propietarios, Ed Hutcheson, el editor del periódico, decide sacar a la luz los turbios negocios de un importante jefe mafioso. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "EL CUARTO PODER"
Es llamativo escuchar una frase en la película que vamos a ver hoy, dicha por el director de un periódico: "Aquí se apoya o no se apoya a un candidato en base a su capacidad, no en base a la ideología que representa". Lo que ocurre es que, a veces, las dos cosas coinciden.
He leído una frase respecto a la película de hoy que incide en lo mismo: "La prensa, si no hubiera caído a un perfil tan bajo como el de los políticos, sería precisamente la voz que expondría las cosas tal y como son, con una objetividad que es pura utopía. Los intereses creados dominan las líneas editoriales y se trazan claramente las fronteras de lo políticamente correcto, aunque eso signifique instalar a los sinvergüenzas en posiciones de poder".
La película de hoy, la última del ciclo "Películas que dejan huella", creo que es un buen broche final. Nos presenta a un director de un periódico que es símbolo de la libertad, tratando de salvarlo de la venta y su posterior desaparición. "El cuarto poder" es un alegato sobre la prensa libre y por eso forma parte de este ciclo.
El director, guiónista, productor y escritor Richard Brooks es quien escribe y dirige esta película. Siempre tendió a rodar adaptaciones literarias de novelas notables, como "Los Hermanos Karamazov", de Dostoievski, "El fuego y la palabra", de Sinclair Lewis, "Lord Jim", de JOSÉph Conrad, "A sangre fría", de Truman Capote, "La última vez que vi París", de Scott Fitzgerald, o los dramas de Tennessee Williams "La gata sobre el tejado de zinc" y "Dulce pájaro de juventud".
Brooks también hizo dos westerns memorables: "Los Profesionales" y "Muerde la bala". Y en otro aspecto, "Con los ojos cerrados", un drama original casi autobiográfico escrito por el propio director que narraba con cierta sinceridad su historia sentimental junto a Jean Simmons, y que fue interpretada por ella después de divorciarse del director, sin ningún reparo en contar sus propias vivencias. Una película poco vista y que yo aconsejo ver. "El cuarto poder" es la segunda película como director y guiónista de Richard Brooks.
En esta película tenemos a un actor sensacional Humphrey Bogart,. El estilo cínico y moralmente dudoso de muchos de sus personajes, el eterno cigarrillo siempre entre sus dedos y su condición de galán poco convencional son algunos de los rasgos más recordados de su filmografía.
En 1918 el barco en el que servía como marinero fue alcanzado por un torpedo. Un fragmento astillado de madera saltó a su rostro y le rasgó la boca, afectando para siempre su forma de hablar.
Bajo la dirección de John Huston rodó "El halcón maltés", y después vino "Casablanca", protagonizada junto a Ingrid Bergman, una de las más grandes historias de amor de la cinematografía mundial.
Contrajo matrimonio por cuarta vez, con su compañera de reparto en "Tener y no tener", Lauren Bacall. Con ella protagonizó después "El sueño eterno", "La senda tenebrosa" o "Cayo Largo". Hasta la muerte de Bogart la pareja permaneció muy unida, y constituyó uno de los matrimonios más carismáticos del mundo del cine.
Además de las películas nombradas anteriormente, Humphrey Bogart hizo, entre otras, "Más dura será la caída", "La condesa descalza", "El motín del Caine", "La reina de África", "Llamad a cualquier puerta", "El tesoro de Sierra Madre", "La senda tenebrosa", "Callejón sin salida", o "El último refugio".
En 1951 obtuvo el Óscar al mejor actor por su interpretación en "La reina de África", co protagonizada por Katharine Hepburn.
Kim Hunter, la partenaire de Bogart, fue ganadora de un Óscar y un Globo de Oro a la mejor actriz de reparto por su trabajo en el film "Un tranvía llamado deseo" dirigida por Elia Kazan. En la década de 1950 fue puesta en la lista negra de Hollywood durante la época del Macarthismo, por sospechas de simpatías con el comunismo. Reapareció en 1961 con "Lilith", y en la década de los noventa hizo algunas breves intervenciones como en "Medianoche en el jardín del bien y del mal", de Clint Eastwood.
Y el tercer personaje, dentro de un reparto repleto de buenos secundarios, es Ethel Barrymore, que era miembro de la famosa familia Barrymore, que se remonta hasta 1820 en el teatro y luego en el cine, y hermana de John Barrymore y Lionel Barrymore, y tía de la actriz Drew Barrymore, la niña protagonista de E.T.
Cuatro datos más: Su primera aparición en Broadway fue en 1901. Los tres hermanos trabajaron juntos una sola vez, en la película "Rasputín y la zarina". Winston Churchill le propuso matrimonio pero ella lo rechazó. En diciembre de 1928 inauguró el Ethel Barrymore Theater en New York. Películas destacadas: "El gran pecador", "Pinky", "El Danubio Rojo", "La escalera de caracol" y "Jennie", que ya vimos en cine club.
PARA EL COLOQUIO
"No conozco a la policía, conozco los periódicos, conozco este periódico desde hace 30 años. Vine a América, deseo ser buena ciudadana: ¿cómo hago esto? Con el periódico.
Me enseña a leer y a escribir. Mi Bessie muere y usted no dice cosas malas de ella, no ha publicado fotografías malas de ella. Su periódico no tiene miedo. Yo tampoco tengo miedo".
(Rotunda y esclarecedora frase).
La película es un homenaje a la función de la prensa, que no debe ser otra que la defensa de las libertades públicas a través de su manifestación fundamental: la independencia de su expresión.
En esta cinta se nos habla de la cohesión de los miembros de una redacción, de la amistad, del honor, del deber en el trabajo, pero, sobre todo, de lo que es sentir amor por un oficio y un compromiso por contar la verdad, que debería hacer suyo cualquier periodista.
Richard Brooks dirige con talento la película. Por ejemplo:
(1) en esos planos del comienzo de la mujer del dueño del periódico fallecido, donde nos está indicando que no está del todo de acuerdo con esa venta promovida por las hijas.
(2) la escena en la que Bogart busca refugio en casa de su mujer, con la cama al fondo y las fotos del hombre con el que está saliendo.
(3) la muerte del testigo principal cayendo sobre las rotativas, y que luego cubren su cara con un ejemplar del diario.
(4) la secuencia de la pareja en el restaurante.
(5) la del velatorio al periódico.
Uno de los puntos fuertes de la película son los diálogos, como por ejemplo:
1) Cuando Rienzi le dice a Bogart: "Quisiera que usted fuese amigo mío", y Bogart contesta "Ya tengo un amigo".
2) Lo que les dice Ethel Barrymore a sus hijas, "Os alegrará saber que la estupidez no es hereditaria, la adquiristeis por vuestra cuenta".
3) Bogart diciendo "Esta puede que no sea la profesión más antigua del mundo, pero es la mejor",
4) O "Ustedes no venden The Day, ustedes lo van a asesinar".
5) Y la definitiva: "Una prensa libre, igual que una vida libre, es siempre arriesgado".
Curioso, al menos, que las personas con las que se reúne el mafioso Rienzi son señores muy circunspectos, muy bien vestidos, que podríamos comparar a nuestros banqueros y grandes empresarios.
Cuentan de Bogart que esta vez ni se molestó en aprenderse el texto. De hecho, su indumentaria es la habitual cuando hacía este tipo de personajes, con su sombrero y su pajarita. Se diría que salía de un rodaje para entrar en otro, o bien que ya venía vestido de casa para ahorrar tiempo. Da igual que se trate de un detective privado, de un perdedor, de un ricachón o de un comentarista deportivo.
Cuando Bogart hace de tío íntegro no hay quien se le compare.