
Locke
06/09/2020
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09/10/2020
FICHA TÉCNICA
Título original "Sunset Blvd" (“Sunset Boulevard”)
Año 1950
Duración 110 min.
País Estados Unidos
Dirección Billy Wilder
Guión Charles Brackett, Billy Wilder, D.M. Marshman Jr.
Música Franz Waxman
Fotografía John F. Seitz (B&W)
Reparto: William Holden, Gloria Swanson, Erich von Stroheim, N. Olson, Lloyd
Gough, Jack Webb, Fred Clark, Cecil B. DeMille, Buster Keaton, A. Q. Nilsson,
Hedda Hopper, H.B. Warner, F. Farnum, Julia Faye, Ruth Clifford
Productora Paramount Pictures
Género Cine negro. Drama, Literatura. Vejez/Madurez. Nochevieja/Año nuevo
Sinopsis:
Joe Gillis es un joven escritor de segunda fila que, acosado por sus acreedores, se refugia casualmente en la mansión de Norma Desmond, antigua estrella del cine mudo, que vive fuera de la realidad, acompañada únicamente de su fiel criado Max. A partir de ese momento, la actriz pretende que Joe corrija un guión que ella ha escrito y que va a significar su regreso al cine. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES"
En sus últimos años, Billy Wilder (el director de "El crepúsculo de los dioses"), quiso hacer una película que sucedía en una residencia de la tercera edad para gente del espectá¬culo. "Mi proyecto es el de hacer una película sobre una joven estrella a lo Shirley Temple, cuya carrera se termina a la edad de siete años y que hace valer sus derechos a la jubilación y al hospedaje, ya que cumple todas las condiciones. Ese monstruo llega a la residencia de gente del espectáculo, ese universo de viejos, y ellos no tienen más que un deseo: matarla."
Con la confirmación el año 1981del fracaso de su película "Aquí un amigo", se aca¬bó la carrera de Billy Wilder. Pero el director aún vivió hasta el 2.002, ¡veinte años más!, durante los cuales estuvo esperando que los estudios le financiaran una película. Tenía muchos proyectos encima de la mesa que nadie quiso hacer. Murió con 96 años, a pesar de que afirmó que nunca se retiraría: "Tendrán que quitarme la cámara para que yo deje de hacer películas", dijo. Pues le quitaron la cámara y después, la vida.
Hace diez años que se inició este Cine Club. Y la primera película que puse fue "Con faldas y a lo loco", de Billy Wilder. Con el nuevo regreso de Wilder a nuestro Cine Club, quiero revindicar su parte más importante: El cine, el hecho simple de ver películas y disfrutar con ellas. El milagro del cine.
"Quisiera creer en Dios para darle las gracias, pero sólo creo en Billy Wilder, él es mi verdadero Dios. Gracias, señor Wilder". Estas palabras las dijo Fernando Trueba al recoger el Óscar a la mejor película de habla no inglesa en 1993, por "Belle Epoque". La anécdota la completó el propio Wilder que, poniéndole algo de genio y figura al momento, contó que se estaba tomando su «séptimo MARTÍNi» cuando escuchó citar su nombre en la televisión y su mujer le grito: "¿Lo has oído?". La respuesta del irónico Wilder fue: "Sí. Mándale a Trueba la factura de la tintorería de la alfombra".
Las películas que hablan del lado oscuro del Hollywood clásico se cuentan por de¬cenas Y por citar algunas de las buenas debemos nombrar a clásicos como "Los viajes de Sullivan", de Preston Sturges, "Cantando bajo la lluvia", de Stanley Donnen, "Cautivos del mal", de Vincente Minnelli, "La noche americana", de François Truffaut, "El último magnate", de Elia Kazan, "Ed Wood", de Tim Burton, o "Barton Fink" de los Cohen. Si bien, el cine dentro del cine nunca ha sido favorito de los espectadores.
Pocas, sin embargo, son tan audaces como Sunset Boulevard (que es el título ori-ginal de "El crepúsculo de los dioses") Wilder no se refugió en la seguridad que da la distancia temporal, ni explotó la nostalgia del público por una era cinematográfica previa: la del cine mudo, a la que pertenecía Norma Desmond, así llamado el personaje principal de la película. Y es que la transición al cine sonoro sepultó la carrera de decenas de actores cuyas voces no estaban a la altura de su propio mito, o no fueron capaces de adaptarse a la tecnología del sonido. (Cuando en Sunset Boulevard la protagonista visita un plató sonoro, rechaza con un gesto -como si se tratara de un moscón peligroso- un micrófono que se le acerca).
"Todos los días miro los obituarios de los periódicos y me fijo sobre todo en la edad del muerto(dijo Wilder casi al final de su vida). La mayoría es más joven que yo. Me asusto y pienso: a lo mejor se han olvidado de mí".
Billy Wilder comenzó a trabajar en Hollywood como guionista, después de una carrera en Alemania, y tuvo la ocasión de colaborar con uno de los grandes directores de la historia, Ernst Lubitsch (el guión de "Ninotchka", es una de ellas). Tanto admiraba Wilder a Lubitsch, su gran influencia, que en su cuarto de trabajo tuvo siempre un cartel que decía: "¿Cómo lo haría Lubitsch?". Billy Wilder escribió más de sesenta guiónes para otros y después dirigió 27 películas, entre las que destacan: "Traidor en el infierno", "El apartamento", "Testigo de cargo" (que vimos aquí), "Con faldas y a lo loco" (que inauguró nuestro cine club), "Primera Plana", "Uno, dos, tres", "Perdición" (que también vimos), "Sabrina" y El crepúsculo de los dioses, la que veremos hoy. Wilder, a lo largo de su carre¬ra, fue galardonado con seis Óscar, pero estuvo nominado en veintiuna ocasiones.
"Todo es demasiado largo menos la propia vida y el propio pene", cuentan que decía Billy Wilder. Lo del pene no lo sé, pero vivió hasta los 96 años.
Conocido principalmente por sus ácidas y corrosivas comedias, Billy Wilder tam-bién mostró su genialidad en todos los géneros que abordó, desde el cine negro, hasta el drama social, pasando por el suspense o la sátira. Maestro de la narración fílmica en la construcción de tramas y situaciones (aunque tal vez mejor guionista que director), en la escritura de chispeantes e ingeniosos diálogos y en establecer una mirada cáustica al mun¬do que le rodeaba. Wilder permanece como uno de los personajes más interesantes que ha conocido la historia del cine.
"Escribir un guión es como hacerle la cama a alguien, y luego ese otro llega y se mete dentro y a ti lo único que te queda es volverte a tu casa", es otra de sus frases.
La avenida que da nombre a la película, (Sunset Boulevard) está estrechamente re¬lacionada con el mundo del cine desde 1911, fecha en que el primer estudio cinematográ¬fico de la ciudad abrió sus puertas en Sunset Boulevard, un lugar que en tiempos del cine mudo había albergado las mansiones de muchas estrellas de cine. Pero no está nada mal el título español de "El crepúsculo de los dioses", teniendo en cuenta que Sunset puede traducirse como el ocaso.
VAMOS CON LOS ACTORES
Wilder había pensado en Mae West, Mary Pickford o Pola Negri para el personaje de Norma, pero las tres impusieron condiciones imposibles (Mae West, por ejemplo, quería reescribir los diálogos y Pola Negri tenía un marcado acento polaco). Después de que el director George Cukor sugirió considerar a Gloria Swanson, todo se ordenó como debía. Swanson había recorrido el mismo camino que el personaje de Norma Desmond: fue la actriz mejor pagada del cine mudo, famosa por sus extravagancias. Cecil B. de Mille la convirtió en una dama de la comedia haciendo con ella seis películas. El trabajo de Swan¬son terminó en el cine con la llegada del sonido, a pesar de que ella acababa de cumplir nada más que treinta años; si bien, para los estándares de Hollywood, ya era una mujer "madura". Pero se debió, sobre todo, a la producción catastrófica de su última película muda, "La reina Kelly"(1929), financiada por el entonces amante de la Swanson, JOSÉph P. Kennedy, padre del clan de los Kennedy, y dirigida por Erich von Stroheim, uno de los más grandes directores del cine mudo y que como actor era anunciado como "El hombre a quien a usted le gustaría odiar". Pero JOSÉph P. Kennedy rompió con la Swanson en ple¬no rodaje, y se dedicó más fielmente a la política y la película quedó sin terminar, si bien la actriz logró acabarla de mala manera con su dinero, a pesar de que llegó a echar a su director (que por otro lado había sido uno de sus célebres amantes). Pero tanto su carrera, como la de Stroheim, quedaron arruinadas después de aquello y eso que Stroheim había rodado importantes películas como director: "Esposas frívolas", "Avaricia" o "La marcha nupcial" durante el cine mudo. Como actor, lo más destacado de su carrera es "La gran ilusión", de Renoir y "Cinco tumbas al Cairo", que también hizo Wilder.
Y éste, no teniendo en cuenta los numerosos problemas sucedidos durante el rodaje de "La reina Kelly", una obra maestra de la época, tuvo la idea de asignarle a Von Stroheim el personaje del mayordomo al servicio de la actriz Norma Desmond (interpretada por la que en la vida real truncó su carrera, además de haber tenido una intensa relación sentimental con ella), dando una vez más, prueba de su humor corrosivo.
"La reina Kelly", además, es la película que estamos viendo en una escena de "El cre¬púsculo...", con Eric von Stroheim, su director, manejando el proyector. Y manda pasarla para que Joe vea una de las que le dieron gloria.
Joe es el nombre del personaje que interpreta William Holden y que después fue llamado por Wilder para ser el protagonista de "Traidor en el infierno". Y tiempo después volvió a llamarle para trabajar con Audrey Hepburn, en "Sabrina", y mucho tiempo más tarde en "Fedora", otra película que hizo Wilder sobre el mundo del cine. Y, en medio, vendrían "Picnic", "El puente sobre el río Kwai" o "Misión de audaces". También estuvo en "Grupo Salvaje", de Sam Peckinpah y más tarde, hizo, entre otras, "Network", de Sidney Lumet, por la que ganó su segundo Óscar. Holden murió en extrañas circunstancias, por un mal golpe, rodeado de un charco de sangre, desangrado, y completamente alcoholizado.
Aviso para los que la vean en versión original con subtítulos. Estos no son muy buenos, pero a pesar de eso nos van contando la historia. De todas maneras, aconsejo como siempre verla en versión original.