
Ninotchka
25/05/2012
Laura
28/09/2012
FICHA TÉCNICA
Título original “A Letter to Three Wives”
Año 1949
Duración 103 min.
País Estados Unidos
Dirección JOSÉph L. Mankiewicz
Guión JOSÉph L. Mankiewicz
Música Alfred Newman
Fotografía Arthur C. Miller (B&W)
Reparto: Kirk Douglas, Ann Sothern, Linda Darnell, Paul Douglas, Jeffrey Lynn,
Jeanne Crain, Florence Bates, Thelma Ritter, Celeste Holm.
Productora 20th Century Fox
Género: Drama | Celos
Sinopsis:
Tres mujeres reciben una carta de una amiga llamada Addey Ross en la que les dice que se ha fugado con uno de sus maridos. A partir de aquí veremos las dudas y los temores de las tres esposas sobre sus respectivos matrimonios, en una narración articulada en flashbacks en los que vemos diversas escenas de sus matrimonios. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "CARTA A TRES ESPOSAS"
Empecemos con unas declaraciones del director de esta película: “La mujer puede decir que sí y que no al mismo tiempo. La mujer quiere y no quiere al mismo tiempo. La mujer miente y disimula infinitamente mejor que el hombre, porque en nuestra sociedad ha estado obligada a hacerlo”. Y dice también: “Pero yo estoy totalmente de acuerdo con las mujeres cuando hablan de lo difícil que la sociedad les hace la vida, y les envidio su superior preparación para afrontarla. Las encuentro infinitamente más fascinantes que los hombres”. (De esto podemos hablar al final de la película).
Carta a tres esposas está basada en una novela titulada “Carta a cinco esposas”, que en el guión quedaron reducidas a cuatro, y después el productor quitó una de las historias.
Está escrita y dirigida por JOSÉph L. Mankiewicz (del que vimos aquí “Operación Cicerón”), y aunque es del año 1949, se estrenó en España ¡en 1970!, porque trataba, según los censores, un tema escabroso.
Mankiewicz está considerado como un gran director de actores. Hizo 19 películas. La primera importante, “Carta a tres esposas”, y la última “La huella”. Y en medio, entre otras, están “Eva al desnudo”, sobre las ambiciones sin piedad en el mundo del teatro, “Julio
César”, con Marlon Brando, “La condesa descalza”, sobre el mundo del cine, con Ava Gardner, “Ellos y ellas”, un musical con Marlon Brando cantando y bailando, la fatídica “Cleopatra”, que estuvo rodando casi dos años enteros, con mil problemas, o “El día de los
tramposos” y la susodicha “La huella”, con la que puso fin a su carrera.
Entre los actores destaca una seductora y magnífica Linda Darnell, a quien vimos en “¿Ángel o diablo?”, “Pasión de los fuertes”, “Ambiciosa” y “Un rayo de luz”.
Y Kirk Douglas en una de sus primeras películas. Luego hizo 73. Y sigue vivo, ¡desde 1916! trabajando. Y, al menos, 20 de ellas son estupendas, y estupendo él como actor. Películas como “El gran carnaval”, “Brigada 21”, “Cautivos del mal”, “El loco del pelo rojo”, “Espartaco”, “Dos semanas en otra ciudad”, “El compromiso”, “El día de los tramposos”, etc.
Los dos criterios que servían a Mankiewicz para elegir los actores, eran fundamentalmente que éstos fueran buenos intérpretes, y que además fueran inteligentes. El director decía que si un actor no comprendía el papel que le tocaba interpretar, difícilmente iba a conseguir transmitirlo al público.
El cine ha usado tradicionalmente el tema de la mujer infiel para profundizar en la sociedad burguesa, en su visión como propiedad: “Madame Bovary”, “Ana Karenina”, “La regenta”, o “Breve encuentro”, que vimos aquí.
Carta a tres esposas es una película sobre esas infidelidades, donde no sabemos quién es el infiel hasta el último momento. Todo está construido para descubrirnos como son esas tres esposas del título, que pueden pasar de ser dulces damas a convertirse en arpías.
Mankiewicz analiza el alma femenina, los celos, los miedos a naufragar en la pareja, y cómo algo tan perfecto y estable como un matrimonio, se puede romper por una simple carta.
Esa simple carta del título da pie a una serie de vueltas al pasado en los que cada una de las tres mujeres recuerda cómo ha sido la vida con su marido. Pese a que parecen vivir una vida acomodada, aburguesada y satisfactoria, el espectador podrá ver las insatisfacciones y frustraciones que en realidad esconden.
El motor de la película es Addie Ross, la mujer que envía la carta a sus amigas. Addie, la que lo sabe todo, incluso lo que dicen y piensan. Ellas la envidian y sus maridos la admiran. Al parecer es perfecta, su poder es infinito, es oportuna, llena de virtudes, salvo
por el hecho de lo que anuncia en la carta.
PARA FIJARSE
Lo primero que aparece en la película es un rótulo y una voz en off que cuentan que “esta historia no le puede pasar a nadie”. Esta es la ironía de Mankiewicz. Y a continuación, presentando la ciudad, lo mismo. Quedando claro que “el destinatario de la historia
puede ser cualquiera”, nosotros mismos. Atentos al nombre de Addie Ross, ese personaje que es el eje de toda la historia.
Todos hablan de Addie Ross, ellas y ellos. Siempre está presente. No se la ve el rostro en toda la película.
Y nos reserva un inesperado final, en el que al igual que las relaciones de pareja, nada debe darse por supuesto.
En el fondo y esta es una pregunta para el coloquio ¿qué representa Addie Ross?
“Carta a tres esposas” trata de la fragilidad de las relaciones humanas, de cómo la amistad o la pareja, por consolidadas que puedan parecer, se pueden venir abajo y desmoronarse en un momento por una simple carta. Pero también pone en vilo las convenciones sociales, las apariencias. Cosas como los trajes, las comidas, los trabajos, las criadas… Todo pensado para que los otros vean y sean o no aceptados.
PARA EL COLOQUIO
1) Está claro que en esta historia el destinatario es cualquiera. Que cada uno piense si conoce, o ha conocido algo parecido a su alrededor, cosas que pasan en una ciudad o en un pueblo donde todos los valores se cuestionan y la apariencia es lo que cuenta.
2) Hemos visto en el final de la película, cuando brindan todos en una reunión por Addie Ross, que ellas bajan las copas, no beben, no brindan. Pero han conseguido a sus maridos.
Y esa mirada de Paul Douglas cuando sale a bailar con su mujer. Parece que busca a Addie Ross. Y Addie Ross responde tirando la copa de champán. ¿Qué nos quiere decir con eso?
3) Sin duda, la mejor historia de la película es la de Lora Mae (Linda Darnell) y Porter (Paul Douglas). Lora Mae esperando a que Porter salga del coche y le abra la puerta. El detalle de cómo se rompe las medias para que él le vea las piernas (y le compre un par nuevo, claro). O que bebe peppermint, que antes disimulaba que le gustaba, que “lo adoraba”, porque él se lo ponía. Todo se lo juega a una carta: casarse con el hombre de negocios que le puede sacar de esa miserable vida. Y su contraste: cómo cambia este personaje una vez que ha conseguido lo que quiere.
JESÚS YAGÜE