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FICHA TÉCNICA
FICHA TÉCNICA
Título original: "The Reckless Moment"
Año 1949
Duración 82 min.
País Estados Unidos
Dirección Max Ophüls
Guión: Henry Garson, Robert W. Soderberg, Mel Dinelli, Robert Kent
Música Hans J. Salter
Fotografía Burnett Guffey (B&W)
Reparto: James Mason, Joan Bennett, Geraldine Brooks, Henry O'Neill, Shepperd
Strudwick, David Bair, Roy Roberts
Productora Columbia Pictures
Género: Cine negro. Drama. Intriga | Melodrama
Sinopsis:
Cuando descubre el cuerpo sin vida del amante de su hija, Lucia Harper decide esconderlo porque sospecha que la autora del crimen es su propia hija. (FILMAFFINITY)
PRESENTACIÓN "ALMAS DESNUDAS"
Ya hemos cumplido un año el mes pasado. Esta noche vamos a ver una película de Max Ophüls, director alemán que rodó "Almas desnudas" en EEUU, partiendo de un artículo periodístico de Elizabeth Saxnay Holding, un proyecto titulado "The Reckless Moment" (que podría traducirse como "Un momento de descuido"), gracias a la actriz Joan Bennett, que se lo pidió a su marido, el productor Walter Wanger.
Al acabar este film Max Ophüls regresó a Europa, donde haría, películas como "La Ronda", "El Placer", "Madame de…" y "Lola Montes". (Una gran obra que no vio nadie).
Un crítico, dijo: "Max Ophüls cuenta una historia a la que siempre se subordina la planificación y el alcance de una cámara que, parece un personaje más. El cine de Ophüls siempre nace de una situación descolocada que desemboca en una vuelta a la normalidad a través de experiencias difícilmente olvidables."
En esta ocasión, Ophüls nos presenta a una valerosa ama de casa (Joan Bennett) que tiene que tirar ella sola de la pesada carga que supone el carro familiar.
Algunas consideraciones antes de ver la película:
A fijarse en la cámara, siguiendo a los personajes en panorámicas, como si quisiera que no se le escapasen nunca.
La mirada de Joan Bennett, observando a su hija mientras habla por teléfono con su padre.
Podemos hablar sobre la soledad del personaje interpretado por Joan Bennett, la soledad de las mujeres, que parece que viven aparte de sus maridos o hijos.
¿Qué piensa MARTÍN Donelly (James Mason) de Lucía (Joan Bennett)? ¿Se está enamorando?
La película, abordando temas como la ausencia y la situación familiar, ¿descansa en el suspense, o en el desasosiego a que la heroína se ve sometida?
PARA EL COLOQUIO
Por ejemplo, la frase "ponte la camisa", a su hijo, cuando aparece éste a los cinco minutos de película, o los regalos navideños que esconde bajo la cama para que nadie los vea, o le dice a su hija "bájate las mangas" en mitad del drama, o ese mundo de las facturas que ella maneja, todo el rato cuidando de su entorno familiar, protegiendo a los suyos. ¡Y la hija diciéndole que está anticuada, que es mayor…!
Y esto la lleva hasta una situación que desconoce, en la que también habla con Donolly (Mason), como si perteneciera al mismo mundo (y es un pequeño mafioso), pidiéndole monedas para el teléfono, o contándole que no tiene dinero, y que él reacciona cogiendo los paquetes de su compra, o preocupándose por la salud de Lucia porque fuma mucho, y acaba comprándole unas boquillas con filtro.
Muy bueno el detalle, para indicar en la primera escena de Mason que él es un delincuente, diciéndole al suegro de Lucía qué caballo va a ganar en las carreras.
Es muy interesante la concepción del guión, que lleva al personaje de Mason a aceptar un whisky en su primera visita, y a punto está de quedarse a cenar, o ayudando al hijo a arreglar el coche. Es como si al faltar un hombre en la casa, él asumiera ese protagonismo postizo.
Cuando han de tratar los pormenores del chantaje, Lucia le expone a MARTÍN (James Mason) los innumerables problemas que tiene para poder moverse sin levantar sospechas, y las limitaciones que tiene por culpa de sus ataduras al hogar, sacrificando su libertad y su intimidad.
Muy bien resuelta la escena en la que el suegro intuye que a su nuera le sucede algo, y se ofrece a ayudarla…
Esa interrupción de James Mason en el entorno familiar, no es lo habitual en el cine negro, las conversaciones con Lucía hubieran sido sin testigos, y no interrumpidos continuamente por los miembros de la familia.
Pero el director nos la presenta dentro de la casa, de tal manera que la presión delictiva que ejerce Mason sobre Joan Bennet se sitúa al mismo nivel que la que puedan ejercer el suegro o la hija en la vida cotidiana de la protagonista.
Esa insistencia de la protagonista por no citarse con MARTÍN en su casa, e incluso evitar que le llame al teléfono, como si no quisiera que ese asunto llegue a su hogar y manche a toda la familia.
Max Ophüls, a la hora de plantearse una película, daba casi más prioridad al cómo contar la historia que al qué contar. Para él, un movimiento de cámara determinado, era esencial para dar el punto dramático que la historia necesitaba.
Y ese estilo de Ophüls tan personal es parte del atractivo de la cinta, que consigue de esa manera aumentar la sensación de estrés con la utilización de esos trávellings con objetos difuminados en primer término y panorámicas que acompañan a los personajes, con largos planos.
No veo en el personaje de la protagonista (Joan Bennett), atracción o interés sentimental
por Mason. ¿Y en él?
Sí veo afecto por esa persona a la que ve vulnerable y que se ha visto abocado a esa vida de delincuencia.
La escena al final, donde ella llora, creo que es la manifestación de una tensión acumulada de una mujer que siempre se ha controlado y que se ha visto inmersa en ese mundo del que pretendía protegerse, y que además ha acabado entendiendo y mostrando afinidad por él.
Magnífico final el de la película: Ella no puede decir nada de todo lo que ha ocurrido.
Solamente continuar con su vida de cuidar a los suyos, como si nada.
¿Y los actores?...
Joan Bennett, como a una responsable madre de una familia de clase media. Y Mason tan veraz, tan auténtico.
Ophüls consiguió hacer un lúcido retrato sobre una familia típicamente americana, la que se supone que es la familia idealizada, y más concretamente, de la madre americana (no en vano, Ophüls era un experto en ahondar en la psicología femenina).
Ophüls consigue un falso final feliz, donde nadie paga por la muerte del novio de la hija.
Joan Bennett.
Uno de sus maridos, como ya se ha dicho, fue el productor Walter Wanger.
En esa época alcanzaría la fama cinematográfica gracias a otro director alemán, Fritz Lang, con películas como "El hombre atrapado", "La mujer del cuadro", "Perversidad", y "Secreto tras la puerta". Y, después, entre otras, también hizo "El padre de la novia" y "El padre es abuelo".
En cuanto a James Mason, su característica voz y su atractiva presencia le ayudaron a convertirse en actor principal. Entre sus papeles se encuentran "Pandora y el holandés
errante", "El prisionero de Zenda", "Operación Cicerón" (que ya hemos visto en Cine Club), "Julio Cesar", "Veinte mil leguas de viaje submarino", "Ha nacido una estrella", "Con la muerte en los talones", o "Lolita". Nominado en tres ocasiones para el Óscar, nunca ganó ninguno.
JESÚS YAGÜE